Víctima denunció a nicaragüense por violencia doméstica en el 2015

Por: Katherine Chaves R. 17 febrero, 2016

El amante de una mujer, quien figura como el principal sospechoso de haber asesinado a ella y a su familia, el domingo, tenía prohibido acercarse a la casa donde vivían las víctimas, en Matapalo, Guanacaste.

El sujeto fue identificado por las autoridades como Adrián Salmerón Silva, oriundo de Nicaragua. Él está en fuga.

En el 2015 (no se precisó fecha exacta), la víctima, Yeimmy Jéssica Durán Guerra, denunció ante el Juzgado de Familia y Violencia Doméstica de Santa Cruz que Salmerón la había agredido. Ellos mantenían una relación extramarital.

Ese caso se tramita bajo el expediente 15-000740-0777-VD, informó el Poder Judicial.

El ataque habría ocurrido luego de que ella se lo llevara a vivir a la casa de su esposo, el estadounidense Dirk Beauchamp, en Matapalo.

Salmerón vivía en un rancho de latas de cinc que construyeron contiguo a la vivienda del estadounidense, lo cual le daba acceso directo a la casa.

Luego de la denuncia, los jueces le ordenaron salir de la vivienda y le prohibieron acercarse a la mujer.

Dichas medidas de protección se vencían el 1.° de agosto del 2016, según el Poder Judicial. Es decir, al momento del asesinato, el nicaragüense no podía estar con la afectada.

La casa está ubicada en un camino de lastre, a unos 800 metros al norte de la delegación policial y estaba rodeada por potreros. | ALONSO TENORIO
La casa está ubicada en un camino de lastre, a unos 800 metros al norte de la delegación policial y estaba rodeada por potreros. | ALONSO TENORIO

La mujer también había demandado a su esposo, Beauchamp, en el 2011 y el 2014, porque supuestamente él la agredió. En aquel entonces, le había impuesto medidas de protección, pero dichas normas ya están archivadas.

El martes, en conferencia de prensa, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) indicó que Beauchamp también se había quejado ante las autoridades porque su esposa lo maltrataba, pero esta información fue descartada por el Poder Judicial.

El asesinato habría ocurrido el domingo, pero no fue hasta el martes, a las 9:24 a. m., que se descubrieron los cuerpos.

En apariencia, Salmerón Silva habría usado un machete para matar a su amante, al esposo de ella y a tres hijos de la pareja, de 12, 8 y 6 años.

Las únicas dos sobrevivientes son una niña, de 4 años, y otra de apenas siete meses de edad (la Policía presume que la bebé es fruto de la relación extramarital).

La mayor está internada en el Hospital Nacional de Niños. Presenta una leve parálisis en brazo y pierna, pero tiene mejorías, según el centro médico.

Niña alertó de problemas. Alison, hija, de 12 años, quien también fue asesinada, había intentado comunicar a vecinos y maestros que ella y sus hermanos vivían en un círculo de violencia.

Los profesores de la Escuela Matapalo notaron un comportamiento extraño y la remitieron a la organización no gubernamental (ONG) Ceipa, la cual tiene un programa social para ayudar a niños en riesgo social.

Carol Guevara, psicóloga de esa ONG, la atendió a ella y a otras 14 niñas.

"Alison me contó (en octubre) que la mamá había regresado con el amante y vivía con él en la casa. Insistía en que había cosas que no le gustaban (sin dar detalles) y que tenía miedo", contó.

En noviembre, la ONG alertó al Patronato Nacional de la Infancia (PANI) sobre lo dicho por la menor.

Este miércoles, el PANI comunicó que al abordar a la familia, el padre descartó lo denunciado.

La institución agregó que en las entrevistas realizadas en la comunidad, los vecinos no brindaron mayor información sobre la convivencia de la progenitora con el amante.

Tampoco los alertaron sobre las situaciones de violencia que supuestamente había en la familia, añadió la institución.

El Patronato procedió a "recomendar al progenitor que continúe asumiendo su rol de padre, guarda, crianza y educación, garantizando el derecho de las personas menores de edad a vivir en familia".

Esa era la segunda intervención que hacía la institución a esa familia. La primera data de febrero del 2015, cuando recibieron una denuncia por supuesto abandono y negligencia en perjuicio de cuatro menores.

Fue descartada porque los pequeños eran cuidados por su padre debido a que su madre estaba detenida en la cárcel El Buen Pastor, en Desamparados de San José, por deberle pensión alimentaria a otro hijo, quien vive con su abuela materna.

Además, de octubre a la fecha, la Fuerza Pública visitó en tres ocasiones la casa de la familia, porque vecinos aseguraban que se escuchaban muchos gritos.

El estadounidense recibía a las autoridades y les aseguraba que no pasaba nada, detalló el Ministerio de Seguridad.

Por su parte, Laetipia Deweer, directora de la ONG, comentó que Beauchamp temía morirse y, por eso, hacía los trámites necesarios para traspasar la casa a nombre de sus hijos.

Culpa. Esos mismos vecinos que se quejaban con la Policía, se lamentan hoy por no haber ayudado a los niños.

El pastor de la comunidad, Robert Lobo, aseguró que se siente "culpable por no haber actuado antes, tuve que haber estado más encima".

La psicóloga Carol Guevara comentó que a su criterio, las autoridades pudieron hacer más, porque se les dio varios avisos.

Etiquetado como: