Por: Carlos Arguedas C. 28 febrero, 2013

Cuatro empleados del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) figuran como los principales sospechosos de alterar facturas de compras para obtener dinero de la institución.

Según informó ayer el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), las pesquisas de este caso se iniciaron hace varios meses, tras una denuncia del ICE.

Elberth Durán, vocero de prensa del Instituto, dijo que, mediante los mecanismos de control interno, se descubrió que había anomalías en la Dirección de Administración de Bienes Inmuebles.

Según Durán, se determinó que no coincidían el monto de las facturas que se estaban pagando y la cantidad de materiales que ingresaban a las bodegas.

Precisó que la oficina donde se descubrieron las anomalías se encarga de ejecutar compras para realizar diversas obras en los edificios del ICE.

Durán señaló que los implicados hasta el momento son cuatro funcionarios (no se mencionaron los nombres): uno que se encarga de ordenar las compras, otro que tramita las adquisiciones y dos que visitan los negocios.

El OIJ informó, por su parte, que las facturas fueron cobradas por empresas inexistentes y ascienden ¢10 millones.

A los cuatro sospechosos se les abrió un proceso penal por el delito de peculado, y no quedaron detenidos, pues ayer los oficiales allanaron las oficinas de Bienes Inmuebles, tanto en el edificio central, en La Sabana, como otra en Pavas, donde se decomisó documentación importante sobre el caso.

Durán agregó que a los empleados se les abrió un proceso interno para separarlos del cargo.