Los tres ocupantes de la embarcación fueron remitidos en condición estable al centro médico

Por: Hugo Solano 3 noviembre, 2015
La embarcación estaba cerca de Chira, pero a unos 40 minutos de la ciudad de Puntarenas, donde fueron llevados los tripulantes.
La embarcación estaba cerca de Chira, pero a unos 40 minutos de la ciudad de Puntarenas, donde fueron llevados los tripulantes.

Un rayo impactó la tarde de este martes una embarcación de Guardacostas que patrullaba en las cercanías de isla Chira, golfo de Nicoya.

Los tres ocupantes de la lancha resultaron aturdidos por la descarga pero pudieron pedir ayuda, por medio del telófono celular a otra lancha patrullera que estaba cerca y fueron remitidos en condición estable al Hospital Monseñor Sanabria, donde ingresaron a eso de las 9 p. m.

Así lo confirmó el director general de Guardacostas del Ministerio de Seguridad, Martín Arias, quien indicó que aunque los equipos electrónicos de la embarcación GC 32-7 se dañaron, para él lo más importante es que los policías no sufrieron daños mayores, según las primeras observaciones.

El oficial Cristian Salas Salazar, fue el más afectado. Según Arias, presentaba ardor en la cara y no podía mover una pierna. Sus dos compañeros Georgy Soto y Román Dávila, estaban aturdidos pero menos afectados que Salas.

Arias explicó que en las lanchas de casco de aluminio la corriente se traslada directamente a tierra, pero en las de fibra de vidrio, como la impactada esta tarde, la descarga alcanza una antena y provoca un impacto indirecto a los ocupantes al no irse directamente a tierra.

En un inicio se iba a trasladar solo a Salas al centro médico, pero al final los tres fueron llevados por una ambulancia que los esperaba en Caldera hasta el hospital, en aras de descartar cualquier complicación interna.

El oficial de operaciones, Sergio Mora, indicó que los tres policías que iban en la lancha tienen edades entre los 25 y 35 años y se trata de personas con al menos ocho años de experiencia en el mar.

Añadió que la embarcación dañada fue remolcada por otra lancha. Dijo que cuenta con una póliza del Instituto Nacional de Seguros, por lo que los equipos afectados se podrán reponer a corto plazo.

La tarde de este martes en Santa Cruz, Carrillo y la península de Nicoya cayeron varios aguaceros de corta duración y hubo mucha rayería.

Se trata de las últimas lluvias del año en esa zona donde ya comenzó la transición hacia la época seca, pero todavía se esperan algunos días lluviosos.

Operativos en zonas de reproducción de peces. Las lanchas patrulleras estaban en el golfo de Nicoya, donde el lunes se detuvo al tripulante de una panga sin matrícula y con artes de pesca no permitidos dentro de áreas protegidas.

Esa labor está orientada a proteger la biodiversidad del golfo de Nicoya y combatir la pesca ilegal.

El cumplimiento del lunes estuvo a cargo de personal de la estación de Caldera. Se trató de un patrullaje nocturno por el sectro de bajo Las Cortezas, perteneciente al Área Marina de Pesca Responsable Costa de Pájaros-Punta Morales, sitio en el que únicamente está permitido pescar con cuerda de mano.

El único tripulante que estaba a bordo de la lancha, de apellido Álvarez, se encontraba en faenas de pesca con una red o trasmallo que, si bien cumple con las medidas reglamentarias, solo se puede usar fuera de las áreas protegidas.

Tras solicitar la dirección funcional del fiscal de turno, los oficiales del Guardacostas procedieron a aprehender a Álvarez, quien este martes fue presentado a la Fiscalía de Puntarenas.

En cuanto al producto de la pesca, consistente en 60 piezas de corvina aguada, fue puesto en manos del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca), con el fin de que esa institución valore el posible daño ambiental en que incurrió el sospechoso y para proceder con la eventual subasta del producto.

Martín Arias expresó que de esta forma el cuerpo policial a su cargo respalda a los pescadores que están haciendo bien las cosas y que sí respetan la Ley.

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