Por: Hugo Solano 30 mayo, 2016
Monge llamó a tener más paciencia en las vías. | ARCHIVO
Monge llamó a tener más paciencia en las vías. | ARCHIVO

La subdirectora de la Policía de Tránsito, Sonia Monge, sostiene que ese cuerpo policial necesita al menos el doble de la planilla actual para ordenar la situación en las vías públicas.

Tránsito cuenta con solo 763 oficiales para los diversos turnos en todo el país. Es decir, no quedan ni 200 para atender cada turno de ocho horas.

Según Monge, se necesitan 1.300 oficiales más, pero no hay plazas.

Sin embargo, la funcionaria cree que aunque tuvieran un millón de efectivos, si el usuario de las vías no quiere obedecer la ley, es poco lo que se puede lograr, pese a las sanciones.

“No hay un policía para cada esquina, pero una señal vertical, horizontal o un semáforo, básicamente es un policía que le va a decir a usted qué puede y qué no puede hacer”, detalló.

Pero muchos conductores irrespetan esas señales y otras normas viales porque al no ver a un oficial, incurren en irregularidades que pueden ocasionar accidentes graves.

Monge dijo que a muchos conductores se les ha sancionado hasta cinco veces por la misma falta y no aprenden.

Para ella, con más policías se podría atender más rápido los accidentes y eso bajaría las presas. Además se podrían hacer mejores controles en horas pico y contrarrestar el efecto de que cada vez hay más carros y las vías son las mismas.

Del 1.° de enero al 13 de mayo de este año se hicieron 91.705 infracciones a choferes, es decir, casi 15.000 más que en igual periodo del 2015. De ellas 7.824 fueron alcoholemias cuyos resultados dejaron a 700 choferes en el Ministerio Público por conducir bajo los efectos del licor.

“No es la ley lo que falla. La ley está ahí y hay que cumplirla. La Policía de Tránsito la aplica, lo que pasa es que si alguien sabe que no debe exceder el límite de velocidad y lo hace, es la persona quien lo excede, no es la ley”, sentenció Monge.

Ante el aumento de carros en las vías, Monge llamó a tener paciencia. Dijo que muchas veces los conductores empiezan a sonar las bocinas y eso no ayuda en nada en una aglomeración.