Frutos cayeron de un viejo árbol que está cerca de la casa donde vivía el menor

Por: Carlos Láscarez S. 7 agosto, 2014

Río Cuarto, Grecia. Un menor de dos años falleció ayer en el Hospital de San Carlos, al que ingresó luego de atragantarse con dos semillas de mamón chino o rambután, un fruto originario de países asiáticos.

El niño fallecido fue identificado como Elder Noé Rodríguez, de nacionalidad nicaragüense. La emergencia surgió a las 9:30 a. m. en una vivienda en Santa Isabel de Río Cuarto, en Grecia.

Familiares del pequeño, que prefirieron no identificarse, aseguraron que la madre Evelin Rodríguez Osorto, de 20 años, estaba realizando labores domésticas al momento de la tragedia.

La mujer relató a allegados que su hijo al parecer se tropezó y luego comenzó a ahogarse, al punto que su rostro empezó a ponerse un poco morado.

El pequeño habría encontrado frutos que cayeron de un viejo árbol de mamón no injertado, de unos 10 metros de altura, cuando jugaba con otros cuatro niños.

Francisco Molina, de la Cruz Roja de Río Cuarto, comentó que cuando llegaron a la casa, la madre ya había sacado de la garganta del chiquito una semilla.

“La mamá llamó desesperada al 911 con un celular diciendo que su hijo se ahogaba. Lo trasladamos inconsciente hasta la Clínica de Santa Rita, donde le extrajeron otra semilla de mamón chino”, detalló Molina.

Mientras era llevado de urgencia hasta el centro médico, el niño sufrió otro paro cardiorrespiratorio por el sector de Venecia. Pese a que llegó aún con vida, falleció 15 minutos después de su ingreso.

Mejor vida. Hace dos meses y medio, Evelin y su esposo Carlos Rodríguez, de 24 años, llegaron al país junto a su único hijo, Elder Noé.

La intención era ganar algún dinero y luego retornar a Los Chiles de La Azucena, en el departamento del río San Juan, dijeron amigos.

La familia habita una casa humilde que les fue facilitada por unos conocidos.

Juan Aguirre, vecino del lugar, muestra el árbol de mamón del cual cayeron los frutos que el pequeño consumió la mañana de ayer. | EDGAR CHINCHILLA.
Juan Aguirre, vecino del lugar, muestra el árbol de mamón del cual cayeron los frutos que el pequeño consumió la mañana de ayer. | EDGAR CHINCHILLA.

Carlos Coronado, vecino del joven matrimonio, afirmó que el papá labora en una fábrica de pimienta y que era muy apegado al niño.

Los familiares esperan la entrega del cuerpo a la mayor brevedad para poder trasladarlo a Nicaragua, donde lo sepultarán.

En plena cosecha. Alberto Montero González, gerente del Programa Nacional de Frutales No Tradicionales, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que la temporada de mamones chinos comenzó en julio y se extenderá hasta setiembre.

Sobre esa fruta, el especialista manifestó que el problema se da con el mamón que no es injertado, ya que la pulpa queda adherida a la semilla; por lo que permanece más tiempo en la boca de los niños y es difícil de desprender.

“Hacemos un llamado a los padres para que busquen el mamón injertado, ya que la pulpa o arilo se desprende con facilidad. Este tiene una textura más apreciable y se degusta más”, explicó el funcionario del MAG.

Indicó que las zonas donde más se produce mamón chino están en la Región Brunca, que abarca Corredores, Osa y Pérez Zeledón, así como Pococí y Guácimo en la Huetar Atlántica.

Otra zona es San Carlos, donde, según Montero, tienen la problemática de que existen pocos árboles injertados con material seleccionado, lo que aumenta el riesgo de alguna emergencia.