Pescadores salieron hace 15 días de Ecuador y vientos hundieron el barco

 12 abril, 2015
Los pescadores Luis Fernando Riascos Cuero, Abelardo Chila Márquez y Manuel Villegas España fueron llevados ayer al puerto de Puntarenas, por un barco tico, tras permanecer dos días a la deriva, tras el hundimiento de su embarcación por el fuerte viento y el oleaje. | ANDRÉS GARITA.
Los pescadores Luis Fernando Riascos Cuero, Abelardo Chila Márquez y Manuel Villegas España fueron llevados ayer al puerto de Puntarenas, por un barco tico, tras permanecer dos días a la deriva, tras el hundimiento de su embarcación por el fuerte viento y el oleaje. | ANDRÉS GARITA.

Puntarenas. Asidos al casco de una lancha, dos ecuatorianos y un colombiano sobrevivieron durante dos días con el agua hasta la cintura en el Océano Pacífico hasta que una embarcación costarricense pudo rescatarlos a 440 millas náuticas de Puntarenas.

Los extranjeros partieron el 20 de marzo desde el puerto de Manta, Ecuador, para pescar.

Sin embargo, el capitán Manuel Villegas España explicó que dos semanas después, comenzaron los fuertes vientos y las olas golpearon la nave hasta hundirla.

“Fue cosa de segundos y se nos hundió. Logramos tirar una lancha, pero se nos volcó y quedó con el casco para arriba. Logramos sujetarnos por dos días. Esto fue lo que duramos con el agua por la cintura. Fueron momentos muy difíciles los que pasamos”, relató el ecuatoriano.

Villegas viajaba en el barco, llamado Eduardo, junto con José Abelardo Chila Márquez, también ecuatoriano, y el colombiano Luis Fernando Riascos Cuero.

Luego de que se les hundiera la nave y quedaran aferrados a la panga que se les había volcado, apareció su salvación.

Corazonada. El capitán Ismael Wilson Araya, del buque tico El Discípulo (matrícula P-11067), aseguró que se los encontraron en el agua, pero tenía temor de acercarse a donde estaban los náufragos.

Según dijo, pensó que se trataba de una trampa, no obstante, aseguró que una corazonada lo llevó a ayudarlos.

“Nosotros ya veníamos de pesca y nos topamos una panga volcada. Estaban los tres hombres naufragando durante dos días. Yo no quería acercarme por temor, pero vi que ellos ocupaban ayuda y los trajimos a Puntarenas. Les dimos alimentación y agua para que se hidrataran”, reveló el capitán tico.

El Discípulo llegó al muelle de Puntarenas ayer hacia las 5 a. m., donde los esperaban oficiales de Guardacostas y de Migración para indagar lo ocurrido y comenzar con el trámite para devolver a los foráneos a sus países, a través de las respectivas embajadas de Ecuador y Colombia.

Esta no fue la primera vez que el capitán Araya, en 20 años de trabajar en el mar, debe rescatar otros pescadores a la deriva.

Hace seis años, a bordo del buque Génesis, este mismo marinero ayudó a otras personas que naufragaron a 1.000 millas náuticas de Cabo Blanco.

“Ya es la segunda vez que me pasa esto de encontrarme náufragos a quienes debo remolcar hasta un puerto. Yo pienso que Dios me ha puesto en sus caminos para ayudarles, ya que si yo estuviera igual, desearía que me ayudaran”, expresó con la bitácora de su barco en mano.

En marzo pasado, los hermanos costarricenses Carlos Luis y Juan Francisco Aguirre Venegas, de 41 y 45 años, también fueron rescatados por una embarcación mexicana, luego de naufragar y estar a la deriva un mes.

Ambos habían salido a pescar desde Puntarenas el pasado 25 de enero, sin imaginarse que una falla en el motor los dejaría a la deriva tres días después, hasta que fueron rescatados y traídos de vuelta desde México por otra embarcación.

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