Centro registra aumento en número de víctimas infantiles debido a estas mordeduras; cifra del 2017 supera los 34 casos del año pasado.

Por: Ángela Ávalos 27 diciembre, 2017
El menor, de 12 años, fue atacado por un american stafford mientras jugaba en una plaza de fútbol, en Desamparados de Alajuela. SHIRLEY VÁSQUEZ PARA GN
El menor, de 12 años, fue atacado por un american stafford mientras jugaba en una plaza de fútbol, en Desamparados de Alajuela. SHIRLEY VÁSQUEZ PARA GN

El menor de 12 años mordido por un perro en la cara la tarde de este miércoles, fue operado en el Hospital Nacional de Niños debido a la gravedad de las lesiones que sufrió.

En la operación, que se prolongó por unas tres horas, intervinieron cirujanos de tres especialidades: Cirugía Maxilofacial, Cirugía Reconstructiva y Oftalmología, confirmó el director médico a. í. del Hospital de Niños, Carlos Jiménez.

"Maxilofacial tiene que ver con lesiones en el hueso en el área cráneofacial; Cirugía Reconstructiva con las heridas, y Oftalmología con la revisión y corrección si hubiera alguna lesión en el órgano ocular. Esto da una idea de la gravedad de las heridas", dijo Jiménez.

El ataque de un perro raza american stafford se produjo en una plaza de fútbol en Desamparados de Alajuela, en donde el chiquito jugaba una mejenga junto a otros amigos.

Primero, el chiquito fue trasladado al Hospital San Rafael. De ahí pasó al Hospital Nacional de Niños, adonde llegó alrededor de las 9 p. m.

"Después de esa cirugía, estuvo en recuperación durante la madrugada, y en horas de la mañana (de este miércoles) se pasó a un salón general. Está fuera de peligro y en proceso de recuperación. Ahora, lo que sigue es la rehabilitación y prevenir la infección", agregó el médico.

El chiquito –cuya identidad no trascendió–, permanecerá hospitalizado, al menos, cinco días.

Más víctimas infantiles

La cantidad de víctimas infantiles debido a ataques de perros superará la del 2016, cuando se registraron 34 menores atendidos por esa causa en el Hospital Nacional de Niños.

Carlos Jiménez confirmó de que, al corte del 30 de noviembre, ya se habían atendido 33 menores.

"No estoy cuantificando aún los casos que se han dado en diciembre, pero este (el de Desamparados de Alajuela) no es el único. Sí puedo asegurar sin temor a equivocarme, que cerremos por encima de la cifra del 2016, que de por sí ya había sido la más alta de los últimos 15 años", advirtió el médico.

De acuerdo con Jiménez, en los últimos seis años ese hospital ha notado un incremento progresivo de menores mordidos por perros, con un factor adicional: el grado de la lesión es cada vez más importante, sin que necesariamente implique el compromiso de la vida.

Hasta el momento, aseguró, no se ha registrado mortalidad asociada a esta causa.

"Hasta hace unos años, manejábamos una media de entre 25 y 30 casos por año. La media en este momento anda entre 34 y 40 casos. Esto se debe a varias razones: la introducción de razas de perro peligrosas, el mal manejo de estos animales, y los descuidos de los padres", agregó Jiménez.

Las razas que más ataques registran son la pitbull, rottweiler y american stafford. En conjunto, alrededor de un 50% de todas las víctimas han sido atacadas por animales de esas razas.

En esos ataques, explicó el médico, intervienen elementos de negligencia tanto de los dueños de los perros como de los mismos padres de familia.

"En algunos casos, los padres que permiten que sus hijos se acerquen y molesten al animal y salgan corriendo, sobre todo animales sueltos. Los cuidadores los sacan sin bozal, y los tienen en condiciones que los vuelven más agresivos. Además, no toman medidas preventivas: mantienen a los animales en terrenos sin vallas o cercas para evitar que ocurra un ataque", dijo Jiménez.