14 septiembre, 2016

Un Mitsubishi L200 de la Municipalidad de Pérez Zeledón quedó destrozado luego de que explotaron las bombetas de doble trueno que trasladaba como preámbulo al paso de la Antorcha de la Independencia por División de Pérez Zeledón.

De acuerdo con Alexánder Solís, jefe de la Unidad de Prevención e Investigación del Cuerpo de Bomberos, fue un milagro que lo ocurrido no hubiese dejado más daños y personas heridas.

La Cruz Roja atendió en el sitio a tres pacientes, dos de ellas con crisis nerviosa y una mujer con una lesión en una pierna.

Solís fue claro en que se incumplieron los protocolos y las medidas para el transporte y detonación de material pirotécnico.

Para esos casos se exigen medidas de seguridad como que el cañón esté sujeto al piso y que haya una periferia de seguridad, es decir, nunca se puede detonar pólvora en un vehículo.

En este caso la explosión sobrevino a eso de las 9 a. m. porque al parecer una bombeta no explotó en el aire, sino que volvió a caer en el cajón del vehículo donde iba el resto de la pólvora y comenzó la explosión en serie que destruyó la carrocería del vehículo.

Las tres personas que iban en el cajón y el chofer, lograron lanzarse a tiempo al ver que la bombeta venía hacia el pick-up.

Dos profesoras sufrieron lesiones al caer al piso, pero no hubo personas afectadas por quemaduras.

Solís explicó que siempre que se va a usar pólvora se debe avisar a la estación de Bomberos y, en este caso, no se procedió así.

Añadió que el vehículo municipal debió contar con un permiso del Ministerio de Salud y de la Unidad de Armas y Explosivos del Ministerio de Seguridad Pública.

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