Los padres del muchacho quedaron hospitalizados

 29 noviembre, 2014

Un joven de 23 años, identificado como Guillermo Andrés Bonilla Matarrita, falleció anoche luego de sufrir un accidente de tránsito cuando viajaba en un automóvil por la localidad de Belén de Carrillo, Guanacaste.

El accidente se dio a eso de las 7:50 p. m., cuando Bonilla conducía un Toyota Corolla e iba acompañado por sus padres. Viajaba en sentido de Belén hacia Filadelfia.

El Corolla pegó contra el costado de la estructura del tráiler. Se investigan las causas del accidente.
El Corolla pegó contra el costado de la estructura del tráiler. Se investigan las causas del accidente.

Al llegar al sector conocido como barrio La Gallina, Belén, por razones que se desconocen el hoy occiso no observó que un cabezal con una carreta iba saliendo de un plantel y colisionó. Bonilla falleció en el sitio. Sus padres fueron trasladados al Hospital de Liberia. Al conductor del cabezal le realizaron la prueba de alcoholemia y dio negativa.

El fallecido era un estudiante que también trabajaba en la Central Azucarera del Tempisque Sociedad Anónima (Catsa), para ayudarse en sus estudios.

Bonilla quedó prensado en la cabina en estado delicado, pero falleció minutos después.

La madre de Bonilla, quien se desempeña como maestra en un centro educativo y su padre, que trabaja como chef en un hotel de las costa, fueron trasladados en condición estable al hospital de Liberia por la Cruz Roja de Belén.

Según las averiguaciones de la policía de Tránsito, el cabezal que arrastraba un lovoy o estructura que se usa para transportar vehículos pesados, acababa de salir a la carretera de un callejón donde se encuentra la base de operaciones de la compañía Aval Rental.

El Toyota Corolla se aproximaba rápido en sentido a Filadelfia y el conductor no tuvo tiempo de aplicar los frenos a tiempo y pegó contra un costado del tráiler. En el pavimento quedó marcada una huella de frenado de 15 metros. La zona era oscura y al parecer el conductor del Toyota no vio la estructura.

La familia accidentada vive en la ciudad de Filadelfia.

El OIJ se encargó de levantar el cuerpo a las 11:00 p. m. para enviar el cuerpo a la morgue del Hospital de Liberia, mientras sus padres quedaron en ese mismo centro médico.

El caso quedó en investigación.