Policía de Tránsito indicó que el vehículo que arrolló a la menor iba a gran velocidad

 12 septiembre, 2014
La Policía de Tránsito y el OIJ inspeccionaron el sitio y recolectaron evidencias. Detectaron una huella de frenado de 34 metros. El cuerpo de la menor fue retirado del sitio unas dos horas después del percance. | CARLOS HERNÁNDEZ.
La Policía de Tránsito y el OIJ inspeccionaron el sitio y recolectaron evidencias. Detectaron una huella de frenado de 34 metros. El cuerpo de la menor fue retirado del sitio unas dos horas después del percance. | CARLOS HERNÁNDEZ.

Una niña de nueve años murió atropellada ayer a las 10:35 a. m., en Florencia de San Carlos, cuando cruzó la calle para ir a su casa, luego de haber salido de la escuela.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que la menor fallecida era Jimena Herrera Granados.

Al parecer, ella salió del centro educativo Carlos Maroto –donde cursaba el tercer grado–, caminó unos 500 metros y, cuando atravesaba la calle, la atropelló un automóvil marca Toyota, conducido por un hombre de apellido Eros.

Duayner Blanco, socorrista de la Cruz Roja, detalló que la pequeña sufrió una lesión grave en el lado izquierdo de su cabeza, lo que le causó la muerte instantánea.

El cuerpo de la escolar quedó cerca del taller de radiadores de su padre y de la casa de la familia.

El OIJ realizó el levantamiento del cadáver a las 12:15 p. m., y recolectó evidencias de lo sucedido.

Las autoridades indicaron que la alcoholemia realizada al conductor del automóvil que atropelló a la niña dio resultado negativo. | CARLOS HERNÁNDEZ.
Las autoridades indicaron que la alcoholemia realizada al conductor del automóvil que atropelló a la niña dio resultado negativo. | CARLOS HERNÁNDEZ.

Velocidad. Henry Hidalgo, oficial de la Policía de Tránsito, informó de que en el sitio había una huella de frenado de unos 34 metros.

“Es un indicativo de que el vehículo circulaba a alta velocidad”, explicó el funcionario.

La Policía detalló que la prueba de alcoholemia descartó que el chofer manejara ebrio.

Las autoridades manifestaron que también pudo ser una imprudencia de la niña, que pudo haber cruzado sin fijarse.

Los vecinos dijeron que la calle principal de Florencia es muy transitada por autos a alta velocidad.

Estudiante. La maestra Anny Esquivel contó que en la mañana la niña había realizado una prueba de Ciencias. Luego se la entregó y se despidió de ella con una sonrisa.

“Jamás imaginé que esa sería la última vez que la vería con vida”, lamentó Esquivel.

La docente describió a su alumna como una niña dulce, amigable e inteligente. “Le gustaba estudiar, era muy responsable y esa cualidad hacía que se ganara el cariño de la gente”, resaltó.