Iba con 50 pasajeros a las 7 a. m. cuando sobrevino el desperfecto mecánico

 24 junio, 2015

Las autoridades de Tránsito investigan las causas por las que un autobús con 50 personas a bordo se quedó sin frenos la mañana de este miércoles 24 de junio en San Vito de Coto Brus y estuvo a punto de causar una tragedia tras recorrer casi un kilómetro en esas condiciones.

La unidad de la empresa Sepul, realizaba un recorrido a las 7 a. m. entre Cañas Gordas y San Vito cuando se quedo sin frenos en una pendiente del centro de ese cantón, limítrofe con Panamá.

El conductor, identificado como Víctor Solís, manejó la unidad por casi un kilómetro, colisionado parcialmente contra varios vehículos que se topó a su paso, hasta llegar hasta al plantel de la Municipalidad de este cantón en donde, después de colisionar contra una vagoneta, pudo frenar el bus en unos montículos de arena.

"Realicé una parada frente a un taller en donde se bajó una muchacha. Después de arrancar el bus tomé un poco de velocidad en la pendiente, cuando toqué el freno, me di cuenta de que este no respondía. Lo intenté varias veces y fue negativo", afirmó el conductor de la unidad Víctor Solís.

El bus sufrió daños en el bumper, la puerta delantera y otras partes de la carrocería. Quedó estacionado en el plantel municipal, donde los pasajeros pudieron bajar.
El bus sufrió daños en el bumper, la puerta delantera y otras partes de la carrocería. Quedó estacionado en el plantel municipal, donde los pasajeros pudieron bajar.

"Con mis años de experiencia comencé a tratar de controlar la velocidad en las vueltas. De inmediato los pasajeros se dieron cuenta de lo que ocurría y estallaron en histeria colectiva, gritos y llantos", añadió.

Después de haber recorrido casi un kilómetro por la pendiente a velocidades entre 70 y 90 kilómetros por hora y de haber golpeado algunos carros, Solís se aproximó al plantel de la Municipalidad.

"Pensé que ahí podría ser la salvación de todos, primero tiré el bus de costado contra una vagoneta y posteriormente, al ver reducida considerablemente la velocidad, tiré el bus contra unos montículos de arena, a donde se detuvo completamente", dijo Solís muy asustado, pero con mucha alegría.

En el accidente solo un pasajero identificado como Edwin Martínez resultó herido levemente en el brazo derecho.

La licencia del conductor estaba al día, y el bus tenía todos los documentos y pólizas en regla.

Solís tiene aproximadamente 20 años de conducir y gracias a su pericia evitó una tragedia.

Ana Lía Gamboa, una vecina que conducía su carro detrás del bus, comentó que ella observó que la unidad de transporte público viajaba a gran velocidad y que impactó a varios carros en el camino. "Se me perdió de vista en la carretera hasta que lo logré ver otra vez en los planteles de la Municipalidad", dijo muy asustada.