Sucesos

El ambientalista huyó de Alemania y lleva 189 días en fuga

Watson, el inconfundible canoso barbudo, reaparece en el océano

Actualizado el 27 de enero de 2013 a las 12:00 am

El capitán dirige operativo ‘Cero tolerancia’ desde el océano Antártico

Paul Watson asegura que proceso judicial en Costa Rica no lo preocupa

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Watson, el inconfundible canoso barbudo, reaparece en el océano

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Paul Watson lleva 189 días en fuga y está a punto de revelar su ubicación. La temperatura es de cero grados, y él se levanta para conectarse al mundo desde su oficina en el Steve Irwin , buque de 60 metros de eslora.

La Nación entrevistó al inconfundible canoso barbudo por medio de una videoconferencia.

Aquí eran las 9:30 a. m. del jueves; allá, las 2:30 a. m. del viernes. Desde que huyó, no ha hablado públicamente de su caso. Sus abogados en Costa Rica, Alemania y Estados Unidos analizaron por dos semanas si autorizaban la entrevista..., y aceptaron.

Al capitán, de 62 años, lo acompañan 170 tripulantes de 74 países a bordo de los buques Bob Barker, Sam Simon y Brigitte Bardot .

Watson y su tripulación aguardan en un refugio ballenero en el océano Antártico, donde esperan la llegada de una flota pesquera japonesa con el objetivo de grabarla, seguirla e impedir que dicha flota pesque en este sitio. El grupo bautizó el operativo con el nombre de “Cero tolerancia”.

Un equipo de filmación de 60 personas se encarga de preparar las imágenes para un programa que se transmitirá por Animal Planet en todo el mundo.

“Yo necesito estar donde necesito estar, y es en el océano. Lo mejor que puedo hacer es lo que hago ahora. No estoy huyendo de nadie”, sostiene Watson. Según añadió, la semana antepasada, Australia le dio un pasaporte .

¿Por qué huyó? El 21 de abril del 2002, Paul Watson, a bordo del Ocean Warrior, interceptó y atacó, en aguas guatemaltecas, la lancha Varadero I porque supuestamente aleteaba tiburones.

En ese buque iban ocho pescadores ticos, quienes lo acusaron de intentar matarlos. Watson fue interrogado por la Fiscalía de Puntarenas y quedó libre.

Diez años después, el 13 de mayo del 2012, el capitán cayó preso en el aeropuerto de Fráncfort por una orden de captura que giró el Tribunal Penal de San José en octubre del 2011 para que enfrentase un juicio por “peligro de naufragio”.

El ambientalista estuvo nueve días preso y quedó libre al pagar una fianza de 250.000 euros. Mientras estaba en Alemania, Japón también pidió su extradición para procesarlo por un delito de “invasión a la propiedad privada”.

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Watson cuenta que, el viernes 21 de julio del 2012, fuentes cercanas al Ministerio de Justicia alemán lo alertaron de que en tres días sería detenido y llevado a Japón. Entonces, decidió escapar por temor a los japoneses.

“Manejé un auto desde Fráncfort hasta los Países Bajos. Tomé un bote allí y salí al mar”, respondió tranquilamente.

Para Watson, su detención tiene motivaciones políticas . “El proceso judicial en Costa Rica no me preocupa. El Tribunal ha dicho que yo tengo que ir allá a aclarar todo esto, pero el final de este juego es enviarme a Japón, y no tengo la intención de terminar allí porque jamás seré liberado”, dice.

Si bien Watson no entró en detalles sobre la travesía que realizó para cruzar el Atlántico y el Pacífico sin pasaporte, el conservacionista sostiene que muchos lo ayudaron.

Una de las más tristes experiencias que vivió, dijo, fue la muerte de su hermano mayor, Steven.

En abril del 2012 fue diagnosticado con cáncer. “Yo pedí permiso a Alemania para ir a verlo a Canadá, pero me lo negaron. Eso me molestó mucho. Yo de verdad quería verlo antes de que muriese... Falleció en agosto. No le puedo decir cómo, pero yo llegué a verlo, y una semana después murió”, dijo.

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