Deportes

Tres guardametas

Actualizado el 27 de febrero de 2016 a las 12:00 am

Deportes

Tres guardametas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Desde siempre, el fútbol inculca en los guardametas la estirpe del sacrificio. A los solitarios del campo les toca defender una casa transparente, de cuerdas y agujeros, como refiere Jorge Valdano, exfutbolista y eximio escritor argentino.

A los arqueros —con algo de razón de quienes así opinan— los tildan de locos. Unos son buenos sobre la raya de sentencia; otros destacan por el arrojo con que dominan el área; unos son ágiles, otros exhiben mayor sentido de la ubicación.

Los hay grandes y experimentados. Por ejemplo, Keylor Navas, nuestro máximo exponente del balompié en la actualidad. Otros apenas empiezan, como Santiago Moreira, un chico que en la ternura de sus cinco años ya sabe de sufrimiento. Y con su espontánea sonrisa, intuye que la actitud positiva es un buen punto para forjarse, primero como ser humano, después como cancerbero. Porque Santi vuela en pos del sueño que alimenta su pasión por el fútbol, cual es defender algún día la portería del Club Sport Herediano y la de la Selección Nacional.

Ambos, Navas y Moreira, se encontraron el jueves en las instalaciones del Real Madrid.

Las fotos que se tomaron, a las que se sumaron otras glorias del Madrid, motivan, emocionan, estremecen. Esta gráfica de dos arqueros nacionales, uno consolidado, el otro en proyecto, es una de las estampas más bellas del periodismo deportivo en los últimos tiempos.

El tercer guardameta es Leonel, padre de Santiago, arquero del Herediano, amigo y colega de Navas, el referente inmediato de Santi.

El progreso del pequeño ha sido posible gracias a Dios, a la ciencia médica, a la dedicación de sus padres, de sus familiares y de muchas personas de buena voluntad que se han sumado a la noble causa de poner a Santi a caminar.

Las condiciones atléticas para consagrarse como guardameta, Santi las irá adquiriendo con el paso del tiempo, conforme supere cada etapa en el extenuante trayecto de su recuperación. Mas, la esencia, la vocación del sacrificio, el espíritu indeclinable, son valores que este chico ya ha cimentado en su fragua del dolor.

De arqueros y de ángeles. Uno es el ángel moreno del Bernabéu; el otro es un ángel-niño que sufre, sonríe. Y espera…

PUBLICIDAD

¡Fuerza, Santiago! ¡Adelante, Leonel! ¡Gracias, Keylor!

  • Comparta este artículo
Deportes

Tres guardametas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota