A inicios de este mes se realizó el más reciente encuentro de este tipo en Ohio, durante tres jornadas continuas. La temática era la década de los setentas en atuendos y en los atractivos para los visitantes.

 24 agosto, 2014

Quienes asisten a la fiesta anual de gemelos no se preocupan de salir de ahí viendo doble. De hecho, esa es parte de la gracia del Twins Days Festival .

La cita se realiza religiosamente en Twinsburg, Ohio, Estados Unidos desde hace 39 años.

Cuando la iniciativa comenzó, los asistentes no pasaban de tres docenas de gemelos, mientras, en la última edición, los pares alcanzaron más de 2.000 (invariablemente la matemática en esta materia se hace de dos en dos).

Las fotos entre las parejas de gemelos son una constante en la actividad anual. Además es normal que se colen los trillizos y cuatrillizos.
Las fotos entre las parejas de gemelos son una constante en la actividad anual. Además es normal que se colen los trillizos y cuatrillizos.

A inicios de este mes se realizó el más reciente encuentro de este tipo en Ohio, durante tres jornadas continuas. La temática era la década de los setenta en atuendos y en los atractivos para los visitantes.

Los asistentes podían participar en demostraciones de habilidades entre gemelos, concursos entre los pares más parecidos, premios a los más altos, los más jóvenes, los más dispares, los más feos... y, por supuesto, las preseas se repartían en parejas.

El encuentro está abierto al público, pero más allá de los pares hay otros que le sacan provecho a esta actividad: los científicos.

El Twins Days Festival también se ha convertido en una fiesta para los estudiosos de la genética.

Al haber tantas parejas de genética compartida, el encuentro significa una excelente oportunidad para el desarrollo de experimentos que contribuyen en ramas como la ortodoncia, la dermatología, la cirugía plástica, la medicina forense, la inmunología y, obviamente, la genética.

Este año, entre los científicos presentes estaba Danielle Reed, quien realizó un experimento para analizar si los hermanos gemelos catalogaban de forma similar el sabor de palomitas con el componente MP-300. Su deseo era comprobar si había un componente genético en la percepción del sabor.

En otro de los toldos había un equipo de la West Virginia University tomando fotos a los gemelos más parecidos con cámaras convencionales, otras en 3D y con un dispositivo infrarrojo. Esto serviría para poner a prueba un software de reconocimiento facial.

Si esta fiesta resulta cada vez más exitosa es porque no queda duda alguna de que esta reunión anual de gemelos tiene un doble propósito.