Dicen que una madre haría cualquier cosa por sus hijos. Que lo diga Theresa Hohenhaus, cuando dio a luz a su propio nieto.

Por: Lucía Vásquez 18 septiembre, 2016

Dicen que una madre haría cualquier cosa por sus hijos. Que lo diga Theresa Hohenhaus, cuando dio a luz a su propio nieto.

La historia nada tiene que ver con relaciones incestuosas o enredos familiares.

Hohenhaus, vecina de Ipswich, Queensland, Australia, puso su vientre a disposición de su hija, la cual no podía concebir tras haber sufrido una grave enfermedad.

Cuando Alice Hohenhaus era una niña fue diagnosticada con leucemia. Su enfermedad le fue detectada a los cuatro años. Hoy tiene 25.

A pesar de haber luchado insistentemente contra el cáncer, cuatro años después tuvo una grave recaída que le dejó como consecuencia la imposibilidad de procrear.

Según el diario DailyMail de Australia, contra todo pronóstico, Alice quedó embarazada de forma natural cuando tenía 23 años, pero perdió a su hijo a las 15 semanas de gestación.

Los doctores se lo advirtieron: las complicaciones en su útero no la dejarían llevar a algún bebé a término.

Así fue como su madre, de 46 años, ofreció su vientre como sustituto para que su hija cumpliera su sueño de formar una familia.

Theresa Hohenhaus dio a luz a su nieto a sus 46 años. Su hija, Alice, se convirtió en madre a los 25 años. // Fotografía: Facebook/Theresa Hohenhaus.
Theresa Hohenhaus dio a luz a su nieto a sus 46 años. Su hija, Alice, se convirtió en madre a los 25 años. // Fotografía: Facebook/Theresa Hohenhaus.

“Después de todo lo que Alice había pasado, era algo que tenía que hacer”, cuenta.

En un inicio, el riesgo de que su madre estuviera embarazada a esa edad no convencía a Alice. Su madre insistió.

Theresa Hohenhaus, madre de cinco hijos, quedó embarazada de inmediato. “Antes de saber que estaba embarazada le dije a Alice que tendría a su bebé porque me sentía muy enferma. La próxima semana nos dimos cuenta de que la prueba dio positivo”, le contó Theresa al diario australiano.

Theresa vio a su nieto crecer en su vientre y dio a luz el 2 de junio. “Estaba preocupada por cómo iba a hacer frente cuando lo tuviera. Pero nació de forma natural, después lo colocaron en mi barriga y Alice cortó el cordón”, agregó la abuela.

“Alice ya tenía los embriones y pensé ‘¿por qué no ?’”, agregó.

“Pensé que era demasiado vieja y Alice no quería que lo hiciera al principio, pero yo ya casi había perdido dos veces a Alice (había tenido una hemorragia durante el embarazo). Hacerla y verla feliz ahora vale la pena".

“Se que le di algo a mi hija que había deseado durante muchísimo tiempo”.