El Festival Dominical celebrado en la tierra de las brumas generó risas y emoción. Cantidad de personas gozaron de las letras, la danza y la fantasía, de la mano de esta Revista .

 30 junio, 2013

Lentamente el sable fue bajando por su esófago... El público permanecía atónito mientras Vitto, un atarantado payaso urbano, devoraba la espada hasta hacerla desaparecer.

Sabor. La academia de baile popular Merecumbé hizo del anfiteatro una pista de baile. | ALBERT MARÍN
Sabor. La academia de baile popular Merecumbé hizo del anfiteatro una pista de baile. | ALBERT MARÍN

Por suerte, el arma no era un arma, solo un globo que simulaba serlo. Pero aún así, fue un acto mágico de abracadabra que todos intentamos descifrar, sin éxito alguno.

Vitto había logrado su objetivo: sorprender, encantar y cautivar. Su recompensa fue el aplauso de quienes llenaron el Anfiteatro Municipal de Cartago, así como centenares de sonrisas.

El payaso fue uno de los protagonistas del segundo Festival Dominical , celebrado el domingo pasado en la tierra de las brumas y las papas, en el marco de las celebraciones del 450 aniversario de la ciudad .

La actividad, que no tuvo costo alguno para los asistentes, dio inicio a las 11 a.m. y concluyó pasadas las 7 p.m.

Fueron ocho horas de diversión, música, arte, magia y anécdotas sobre el lugar que en algún momento fue la capital del país. Decenas de familias disfrutaron del evento, desde bebés hasta adultos mayores.

El Festival es un proyecto de Revista Dominical cuyo objetivo es acercar a los lectores a los contenidos del producto, así como oír sus ideas, atender sus consultas y escuchar sus vivencias.

Ana Coralia Fernández fue la encargada de animar la actividad así como de relatar cuentos.
Ana Coralia Fernández fue la encargada de animar la actividad así como de relatar cuentos.

Espectáculo

Además de Vitto, quien fue acompañado por Tacho, otro peculiar clown , desfilaron por el escenario los narradores Juan Madrigal (Juan Cuentacuentos) y Rodolfo González, con sus hilarantes relatos sobre la Tiquicia de antaño.

Ana Coralia Fernández, quien fue la presentadora de la actividad, no se aguantó las ganas y, guitarra en manos, también entretuvo al público con sus historias.

Otro que llenó el recinto de encanto y risas fue el titiritero uruguayo Alexander Castiglioni, con una obra titulada El tesoro del la Isla del Coco , la cual incluye entre sus personajes a hechiceras, piratas y gallos boxeadores.

Hubo danza contemporánea, salsa, belly dance y tango, así como rock neopsicodélico, a cargo de la banda Florian Droids , que puso fin a la actividad. Habrá más festivales... pronto anunciaremos dónde.