El tatuador colombiano Fabián Henao visitó el país con su campaña "Tinta esperanza", un movimiento que le ha devuelto pezones y areolas a más de 400 mujeres sobrevivientes de cáncer de mama

 9 junio
Henao defiende que la técnica de tatuado, menos invasiva y un procedimiento superficial, es mucho más efectiva que la de reconstrucción de pezones quirúrgicamente.
Henao defiende que la técnica de tatuado, menos invasiva y un procedimiento superficial, es mucho más efectiva que la de reconstrucción de pezones quirúrgicamente.

La portada de esta semana la dedicaremos a historias de lucha y de esperanza.

Lo que Fabián Henao hace no son simples tatuajes. El colombiano le devuelve el aliento a mujeres sobrevivientes de cáncer de mama y les ayuda enterrar con tinta un escalofriante capítulo del cual salieron, afortunadamente, victoriosas.

Henao, de 37 años y oriundo de Armenia (Colombia), ha visitado varios países de Latinoamérica para tatuarle pezones y areolas a mujeres que los han perdido producto de mastectomías. En Costa Rica le realizó el procedimiento a 53 mujeres del 29 de abril al 3 de junio.

¿Por qué es valioso un pezón? ¿Por qué es importante lo que Henao hace? Ocho mujeres nos compartieron sus historias de lucha y el significado que tuvo para ellas el regalo que les hizo el colombiano. Todas compartieron una misma idea: sus nuevos pezones son el cierre de su enfermedad. Su punto final.

--- Lucía Vásquez

Además, la periodista Priscilla Gómez reseña la marcha "Ni una menos", la cual se realizó el 3 de junio en Argentina. Durante la actividad, hijas de militares que cometieron crímenes contra la humanidad, durante la dictadura de Jorge Rafael Videla (1976, 1981), marcharon en contra de los actos de sus padres.

El acto de las hijas, estremeció a los presentes, quienes aplaudieron y lloraron con ellas.

Erika Lederer, de 40 años y militante de un partido de izquierda, también compartió su sentir durante la intensidad de la marcha. "Soy hija de un médico obstetra, carapintada (golpista) e involucrado en delitos de 'lesa'", le contó a AFP.

Su padre, Ricardo Lederer, era segundo jefe en la maternidad clandestina que funcionó en el Hospital militar de Campo de Mayo, en Argentina, donde las prisioneras daban a luz y los bebés eran robados como botín de guerra (bienes tomados al enemigo por los soldados).

Gómez también compartirá lo que sucede durante una mañana en el Mercado Borbón, en San José.

Creo que visitar nuestros mercados es fundamental para mantener una mente sana. Son lugares especiales que constantemente están en movimiento. Nunca es aburrido caminar por un mercado. El Borbón está tratando de crear actividades para que generaciones nuevas vayan, conozcan a los vendedores y prueben comida rica y barata. Están trabajando con la Fuerza Pública para mantener un monitoreo constante y con el tiempo la zona se ha vuelto más segura. Entonces, de alguna forma, lo que quieren es matar mitos y que cada quien se de la oportunidad de conocer el Borbón a su antojo.

Ese mercado, en especial, tiene sus particularidades, como un salón de belleza, un consultorio odontológico y otro para citas médicas. Hector Segura es el doctor del mercado, tiene un puesto de venta de frutas y verduras, pero también atiende a pacientes durante la mañana.

Finalmente, Alessandro Solís, periodista quien trabajó por cinco años en La Nación, regresó a la Revista para despedirse de un gran amigo, Ricardo Kandler, quien falleció a los 62 años el domingo 4 de junio. Kandler fue un destacado caricaturista, trabajó en La Nación por más de 30 años.

Cada cigarro que nos fumamos juntos vino aderezado de una jugosa conversación. Jamás se prestó a aceptarme como un fan de su obra; evitaba cualquier mención mía sobre sus caricaturas y en cambio me hablaba de algún disco, o algún titular molesto publicado en el mismo medio que nos pagaba el salario, o alguna noticia tendenciosa que no le calzaba en el cerebro.

Ricardo Kandler trabajó en La Nación durante más de 30 años. Esta fotografía fue realizada en 1992.
Ricardo Kandler trabajó en La Nación durante más de 30 años. Esta fotografía fue realizada en 1992.
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