14 abril, 2013

“No hay ninguna ventaja. Yo tengo 14 años de estar felizmente acompañado y cuando mi esposa está de viaje, no duermo bien; siento un vacío y una tristeza. Además, la cama se me hace muy grande. Siempre nos acostamos a la misma hora y no quisiera ni pensar en que algún día tenga que suceder eso de dormir solo”.

Próximo domingo:

¿Se averguenza el tico si lo ven comprando condones?