Su tipo de sangre es AK-47 y puede estrangular a cualquiera con un teléfono inalámbrico. El ranger más intrépido de Texas cumplió 75 años y sigue siendo la más viviente de las leyendas

Por: Gloriana Corrales 15 marzo, 2015

La primera patada que pegó Chuck Norris es conocida como el Big Bang, porque el Universo no lo creó a él; él creó el Universo.

Con la pelirroja barba ya comenzando a blanquearse y sus 75 años recién cumplidos –en años humanos, porque Chuck Norris no envejece; simplemente se hace más letal–, el ranger de Texas sigue siendo el más rudo de todos los rudos del género de acción.

Tanto es así, que la mismísima muerte alguna vez tuvo una experiencia cercana con Chuck Norris, según cuenta la leyenda que se ha transmitido hasta hoy de computadora en computadora.

Imagen sin titulo - GN
Imagen sin titulo - GN

Más de una década ha transcurrido desde la escena final de Walker Texas Ranger (no apta para bravucones) y el lobo solitario nunca logró separarse de los nada ortodoxos métodos para impartir justicia del sargento Cordell Walker. “Lentamente se convirtió en un mito, una leyenda, una figura de culto que trasciende su cuestionable filmografía”, destaca la revista Empire .

Nacido el 10 de marzo de 1940 bajo el nombre Carlos Ray Norris, es venerado por la cultura pop como todo un semidiós: hijo de una mujer irlandesa y un cherokee con problemas de alcoholismo; pero con una más que demostrada inmortalidad.

El génesis

Norris se casó por primera vez en 1958 con su amor platónico, y en ese mismo año se enlistó en la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Mientras servía en Corea, aprendió artes marciales. Cuando dejó el servicio militar, en 1962, abrió su propia escuela de karate.

Fue entrenador de personalidades como Priscilla Presley y Steve McQueen, quien lo animó a probar suerte en la actuación, consejo que hoy los fanáticos de series y cintas de acción le agradecen.

Mucho se habla en titulares deportivos sobre “la pelea del siglo”, pero la verdadera pelea del siglo se libró en 1972: el debut de Chuck Norris en la gran pantalla, nada más y nada menos que en un alucinante combate contra Bruce Lee en The Way of the Dragon.

El ídolo oriental partió prematuramente y el mundo del cine se vio en la necesidad de encontrar un reemplazo. No había nadie que pudiera patear más traseros –literalmente– que Chuck Norris. No lo hay aún, y quizá nunca lo habrá.

El despliegue máximo de testosterona de Norris surgió en cada uno de los 196 episodios en los que el sentido del deber del ranger lo convirtieron en el héroe americano.

“No es particularmente buen actor y, para mí, tampoco lo era Bruce Lee. Lo que hacía era volar mecos . En realidad, es bastante ridículo cuando uno lo ve en retrospectiva”, argumenta Javier Fernández, fanático del género de acción. “Para mí Texas Ranger sí tenía su gracia. Era, por decirlo así, una versión más ruda de Los Magníficos, en el sentido de que era él solo haciendo lo que hacían los cuatro”.

El crítico de televisión Óscar Cruz está convencido de la vigencia que conserva Norris. La prueba está en que cuando ni Sylvester Stallone ni Jean-Claude Van Damme ni Jet Li pueden contra sus enemigos, Chuck Norris los salva a todos. Los Indestructibles pensaron que había muerto tiempo atrás por la mordedura de una cobra. “Después de cinco días de un dolor inmenso, la cobra murió”, respondió el ranger tejano con total naturalidad en el cameo de la cinta del 2012.

Ocho años antes, cuando NBC compró Universal, el presentador del late show Conan O'Brien vio la oportunidad perfecta para usar clips fuera de contexto y hacer sátira de las hazañas hercúleas del personaje.

La fase más vistosa de la carrera del macho de pecho peludo llegó cuando el desarrollador web Ian Spector comenzó a difundir los Chuck Norris Facts, una interminable lista de datos paródicos sobre la virilidad y la supremacía del actor.

Desde entonces, es de conocimiento público que Chuck tiene en su casa una alfombra de piel de oso, solo que el oso no está muerto, simplemente tiene miedo de moverse. Sabemos también que mientras muchas personas usan piyamas de Superman, Superman usa piyama de Chuck Norris.

El implacable justiciero que apoda a sus testículos el Bueno, el Malo y el Feo se toma con gracia el fenómeno viral (eso sí, luego de haber demandado a Spector por la publicación del primer libro que recopila los mejores facts ). Aún recuerda la primera frase que leyó y que todavía le causa gracia: “Quisieron retratar a Chuck Norris en el bloque de granito de Rushmore, pero el granito no era suficientemente duro para esculpir su barba”.

Chuck Norris hoy no necesita nada ni a nadie. Es el único que puede ir a Burger King y hacer que le vendan una Big Mac, el único que puede matar dos piedras con un pájaro, el que exigió un “por favor” cuando Dios dijo: “Hágase la luz”.

Etiquetado como: