Desde hace tres semanas el Auto Oración, en Paseo Colón, ofrece a los conductores un espacio para recibir bendiciones sin salir del carro. ¿Qué lugar tendrá en la sociedad costarricense un servicio de esta naturaleza?

Por: Carlos Soto Campos 11 noviembre
1/11/2017. San José. La iglesia cristiana del espiritu Santo realiza el servicio de auto oración para las personas que no tienen tiempo de asistir a un culto en hora regular. Es servicio consite en paquear si vehículo en la entrada de la iglesia para que un pastor ore por ellos, esto según que pastor Emanuel Téllez, que sale a la entrada a invitar a las personas mediante un rotulo que sostiene con sus manos. Foto Adrián Soto
1/11/2017. San José. La iglesia cristiana del espiritu Santo realiza el servicio de auto oración para las personas que no tienen tiempo de asistir a un culto en hora regular. Es servicio consite en paquear si vehículo en la entrada de la iglesia para que un pastor ore por ellos, esto según que pastor Emanuel Téllez, que sale a la entrada a invitar a las personas mediante un rotulo que sostiene con sus manos. Foto Adrián Soto

Siempre me ha interesado más cómo se reza que lo que se dice en la oración.

Recuerdo, en tercer grado, al profesor de religión entrando a la clase. El piso de madera rechinó en todo su camino al escritorio. Luego rechinó un poco más cuando se paró en el centro de la clase y nos saludó.

Nos contó que, a diferencia de la profesora que nos acompañó en los primeros dos años de escuela, él iniciaba las lecciones con una oración. Hasta ahí todo bien. Se paró al centro de la pizarra y pidió que, por favor, los niños que no eran católicos salieran de la clase para empezar “nosotros”.

Después de dejar en la puerta a unos seis niños, regresó al frente del pizarrón y nos pidió que cerráramos los ojos, para iniciar la oración. Allí soltó la frase que lo cambiaría todo.

– Nos cubrimos con la preciosa sangre de nuestro Señor para hacer esta oración...

Fue trágico. En mi casa repetíamos angeldelaguarda midulcecompañía de memoria, y así entendía yo el rezar, así creí, hasta mis ocho años, que era la religión. Un niño de ocho años oye algo sobre la sangre del señor y se lo imagina allí desangrándose encima de todos sus compañeros; un niño oye eso y no quiere aprender nada más de religión.

Ese día entendí que no todos rezaban igual, que había modos y palabras diferentes a las que yo conocía.

La Iglesia Cristiana del Espíritu Santo se fundó en Brasil y tiene 20 años de estar en Costa Rica. En el Paseo Colón tienen 15 años.
La Iglesia Cristiana del Espíritu Santo se fundó en Brasil y tiene 20 años de estar en Costa Rica. En el Paseo Colón tienen 15 años.

17 años después me encuentro en una situación similar, pero en un estado distinto. En el Paseo Colón, paramos el carro en la entrada de una iglesia y tocamos el pito. Estamos en la entrada de la iglesia Cristiana del Espíritu Santo en Paseo Colón, San José, en el primer espacio de “Auto Oración” del país.

Auto oración suena como rezar solo en la casa o reflexionar en solitario, pero es bastante diferente, casi todo lo contrario.

“Auto” aquí no significa “hacer por uno mismo”. Significa que nuestra conexión divina no surge poniéndonos de rodillas y en una iglesa, sino sentados dentro del auto. De hecho, ni siquiera nos quitamos el cinturón.

“Auto oración” es palabra nueva en el país, pero tiene familiares que ya nos acompañan hace rato: “Auto Mac”, “Auto Bell”, “Auto King”,...

El Auto Oración atrae las miradas de curiosos.
El Auto Oración atrae las miradas de curiosos.
Hermanos separados

Permítanme regresar un segundo al relato escolar. Varios de los compañeros que salían de clase eran mis amigos. Eran 6 de 30 niños, el 20% de la clase. Entre ellos generaron un vínculo y se preguntaban: “¿y cómo se llama su iglesia?”.

“La mía se llama eme eme eme: Movimiento Misionero Mundial”, respondió Darnel. “La mía es la que queda aquí afuera de la escuela”, dije yo con torpeza, señalando a la parroquia de Curridabat.

La iglesia católica de Costa Rica no usa marcas ni logos porque la iglesia católica está en todo lado. Estaba presente en mis seis años de educación pública y su influencia iba más allá de las lecciones de religión, comprendí después.

Empero, esa influencia ha ido disminuyendo en el continente. Cuando en los setentas un 90% de la población latina se identificaba como católica, para el 2014, las cifras del Pew Research Center describían una caída: ahora el catolicismo registra un 69% .

El obispo Wagner Alves fue quien fundó el Auto Oración en Costa Rica. En la imagen, le da la bendición a uno de los miembros de la Iglesia Cristiana del Espíritu Santo.
El obispo Wagner Alves fue quien fundó el Auto Oración en Costa Rica. En la imagen, le da la bendición a uno de los miembros de la Iglesia Cristiana del Espíritu Santo.

Es decir, cada vez son más niños los que se salen de la clase de religión auspiciada por el MEP, son los hijos de los “hermanos separados”, como les llamaba el cura del colegio católico en el que luego estudié.

Lo que vi en mi infancia, en los noventa, era solo un ápice del cambio. Las distintas religiones cristianas no-católicas entraron a la tele, a la radio, regalan agua y alimento en la Romería, llenan el Estadio Nacional una vez al año, llenaron el Parque Viva en junio y hoy día, un pastor evangélico es presidente de la Asamblea Legislativa.

Por siglos, las iglesias católicas ticas han estado “frente al parque, diagonal a la escuela”. Las cristianas se han levantado en las últimas cuatro décadas en salones, bodegas o locales comerciales y quizá por esa facilidad con la que las encontramos es que se han ganado más devotos.

Auto de fe

La iglesia Cristiana del Espíritu Santo ha estado en el país por 20 años y en el Paseo Colón hace 15 años. En ese camino, tienen por vecinos restaurantes de comidas rápidas, bancos y uno de los hospitales más antiguos del país, el San Juan de Dios.

El Auto Oración tiene una historia más modesta: lleva tres semanas de estar en funcionamiento, pero ya los ministros que atienden tienen brochures para ofrecer y un proceso bastante planeado.

El Auto Oración no tiene costo y se ofrece como una forma de recibir bendiciones para aquellos que cruzan con prisa la ciudad.
El Auto Oración no tiene costo y se ofrece como una forma de recibir bendiciones para aquellos que cruzan con prisa la ciudad.

Estacionamos el carro un martes a las 5:14 p.m. en el pórtico de la iglesia. Adentro, se veían algunos andamios, quizá estaban haciendo arreglos. Afuera, un mar de automóviles cruzaban el Paseo Colón como coágulos en las arterias.

Para hacernos notar, tocamos el pito y ahí fue cuando salió el joven moreno. “¿En qué les podemos ayudar?”, preguntó. La voz en plural me recordó al padre del colegio, que siempre que ofrecía ayuda o consejo hablaba de “nosotros” y no de “yo”.

“Hemos pasado por aquí varias veces y tenemos curiosidad”, le dije.

“Este es un servicio que tenemos para las personas que andan en la calle, que trabajan todo el día”, explicó el joven. “Voy a traerles un brochure”, dijo y regresó de inmediato al interior de la iglesia.

El joven volvió con dos volantes y nos los entregó. En la parte interna de estos había siete “reglas” o mejor dicho, puntos explicando de qué se trataba el Auto Oración.

Por las mañanas, el obispo Wagner Alves y otros pastores de la iglesia atraen a los viajeros por el Paseo Colón.
Por las mañanas, el obispo Wagner Alves y otros pastores de la iglesia atraen a los viajeros por el Paseo Colón.

La oración que se hace desde el auto no tiene costo alguno, fue lo primero que supimos, y no debe confundirse con una consejería o un servicio. Sin embargo, el volante asegura que los dos o tres minutos que dura, tienen la propiedad de que “Dios te conceda una escolta de ángeles protectores, bendiga a su Pan Nuestro de cada día y a todas sus actividades...”.

“Tratamos de darle a la gente una lectura del día y luego hacer una pequeña oración con ellos”, explicó el joven. Ahora el muchacho hablaba en tercera persona. No queríamos irnos del lugar sin participar del ritual. Me lancé al agua y pregunté, “¿tienen un horario?”.

“Esto es para quienes no pueden asistir a los servicios, pero todos son bienvenidos. No importa si eres católico, evangélico, si estás aquí es porque crees y eres bienvenido”, dijo, finalmente usando la segunda persona.

“Voy a decirles la lectura de hoy y una pequeña oración”, anunció. Nos preparamos.

Sin ningún papel en la mano y de pie frente a mi ventana, dijo que la lectura de ese martes era del evangelio de Mateo, sobre la hija de Jairo, que, según la Biblia, es una de las tres personas que resucitó Jesús. “Dios tiene la última palabra, sobre su enfermedad, sobre su problema familiar o lo que esté pasando en su corazón”, expresó el joven. “El siempre tendrá la última palabra”.

El obispo Wagner Alves da bendición a uno de los miembros de la Iglesia Cristiana del Espíritu Santo.
El obispo Wagner Alves da bendición a uno de los miembros de la Iglesia Cristiana del Espíritu Santo.

Para la oración nos pidió (a mi colega Danny Brenes y a mí) que cerráramos los ojos y nos pusiéramos la mano en el pecho. Lo hicimos, aunque ninguno de los dos reza así, o reza a menudo. Danny soltó las manos del volante y cerró los ojos. Yo cerré los ojos e incliné la cabeza, por default. Con firmeza, el joven oró por nuestras familias y bendijo todas nuestras actividades.

¿Para quién fue la oración? El joven mencionó en varias ocasiones a los enfermos o personas con problemas familiares. La iglesia, supongo, sabe que muchas personas salen del San Juan de Dios con inquietudes y por eso el brochure mencionaba visitas gratuitas “en casa o en el Hospital” y daba un número telefónico para solicitarlas.

La oración fue breve y cuando terminó, nos aseguró que podríamos regresar cuando quisiéramos. Danny encendió el motor del carro y partimos. Nuestro primer pit stop espiritual duró cinco minutos.

Usuarios

En el camino a casa, desgranando la experiencia, Danny y yo expresamos incomodidad con la rapidez. ‘¿Para quién es esto?’, pensamos dos tipos criados en hogares católicos.

Según Pew Research, muchos de los católicos que se convierten a las religiones protestantes lo hacen porque encuentran allí "una experiencia más personal con Dios", es decir, todo lo contrario a las misas, los rosarios y las romerías que tiene por tradición el catolicismo costarricense.

En lo volantes del Auto Oración se explican las reglas: la oración dura unos dos minutos y no tiene costo alguno.
En lo volantes del Auto Oración se explican las reglas: la oración dura unos dos minutos y no tiene costo alguno.

El mismo estudio explica que en Costa Rica, solo un 40% de los católicos considera la religión importante en sus vidas y reza diariamente, versus un 55% de los protestantes.

El Auto Oración, explica el brochure, es una forma de no faltar al servicio, es decir, facilitarle el acceso a esas personas que buscan esa conexión, aunque sea dentro del automóvil. Costa Rica es un país al que ingresan ocho carros por hora, una tasa de crecimiento más grande que la de los humanos.

Eso significa que en no pocas ocasiones los carros tienen mayor prioridad de ingreso a los locales –espirituales o mundanos– que los peatones. El Auto Oración es solo una seña de lo mucho que usan los ticos sus vehículos y que los tiempos modernos privilegian esa rapidez.

El ojo de Dios es codiciado, pensamos Danny y yo con cinismo. Pero, entre quienes lo buscan, ¿será tan reprochable encontrarlo sin bajarse del carro?

El Auto Oración, en Paseo Colón, atrae la mirada de curiosos.
El Auto Oración, en Paseo Colón, atrae la mirada de curiosos.