José Miguel Solano nació en Los Ángeles, pero sus padres son de Cartago y San José

Por: José Luis Rodríguez C. 12 septiembre, 2014

Los Ángeles, California. Un día sentado con Gary Vitti, uno de los entrenadores que tiene los Lakers, Kobe Bryant se acercó a José Miguel Solano y le dijo: me gusta usted, pero no quiero saber nada del resultado –del juego en que Costa Rica derrotó 1-0 a Italia– en el pasado Mundial de fútbol de Brasil.

Tal grado de confianza es el que posee este costarricense, nacido en Los Ángeles, con una de las figuras más icónicas del baloncesto mundial, a quien todos los días le da seguridad mientras se entrena.

Solano, hijo de Iria Redondo (Cartago) y Jorge Solano (San José), tiene ocho años de ser el jefe de seguridad del Toyota Sports Center, en la ciudad de El Segundo, California, el cual es la base de entrenamiento que tienen tanto los Lakers como los Kings, equipo de hockey sobre hielo de la NHL.

“Al principio sentía una emoción muy grande por saludar a gente como Kobe (Bryant), Pau Gasol, Magic Johnson, Steve Nash, Phil Jackson, pero ahora es algo común, aunque sé que para muchas personas esto es extraño, tengo un trabajo privilegiado”, manifestó Solano.

Nacido en tierras estadounidenses, el tico dice que vivió en Costa Rica entre los 9 y 11 años.

“Añoro mucho estar en Costa Rica, estuve en el mosquito de Saprissa y era muy bonito todo allá, pero nos tuvimos que devolver y acá he hecho mi vida”, expresó ayer en las instalaciones del Toyota Center.

José Miguel Solano posa para La Nación durante un entrenamiento del equipo de hockey, los Kings de Los Ángeles, en el centro deportivo donde labora desde hace ocho años. | MAYELA LÓPEZ
José Miguel Solano posa para La Nación durante un entrenamiento del equipo de hockey, los Kings de Los Ángeles, en el centro deportivo donde labora desde hace ocho años. | MAYELA LÓPEZ

Esta entrevista con Solano se hizo casi que a escondidas, pues las medidas de seguridad son altas y, por ejemplo, no se pudo ver a algunos de los jugadores de los Lakers que estaban entrenándose.

“Las prácticas de los Kings sí son abiertas, pero las de los Lakers no, y siempre tenemos que estar vigilando a las personas que se quedan afuera esperando para pedir autógrafos”, indicó Solano.

Al tico le ha tocado abrir el gimnasio de entrenamiento a la una, dos o tres de la mañana, cuando Kobe u otro jugador lo llaman porque la ansiedad no les deja dormir.

“Cuando están en finales a veces vienen a practicar porque no duermen, puede que el sétimo juego sea al día siguiente, pero ellos prefieren entrenar que dormir; uno llega a ser amigo de ellos”.

Ascenso. Al irse un poco atrás en su vida, Solano recuerda que laboró 13 años como mensajero en Fedex.

Allí conoció a Yolanda Uribe, colombo-peruana que es su esposa, y con quien tiene tres hijas: Ivanna, de 20 años, Sofía, nueve años, y Gianna, de apenas nueve meses.

Hasta el año anterior combinó sus labores en el Toyota Sports Center con el de Fedex, pero lo cansado de las jornadas le dejaron la opción de quedarse solo en uno, cuidando la espalda de los Lakers.