En Catarina Nicaragua, de donde es oriundo Oscar Duarte, la familia y amigos del seleccionado vibraron durante todo el partido

Por: Carolina Ruiz Vega 30 junio, 2014

El apoyo a la selección de Costa Rica no se quedó circunscrito dentro de los límites nacionales.

En Catarina, Nicaragua, de donde es oriundo Oscar Duarte, la familia y amigos del seleccionado vibraron durante todo el partido que la selección tica ganó en la ronda de penales frente a Grecia.

Celebraron con júbilo el gol de Bryan Ruiz, sufrieron la expulsión del futbolista en el minuto 65 y el empate griego, 25 minutos después.

De ellos se apoderó la angustia durante los minutos de reposición, y algo de zozobra cuando llegaron los penales, pues se interrumpió el flujo eléctrico en la residencia, ubicada en Catarina

“¡Hasta la luz se fue pero los ánimos no se fueron!”, dijo a Lo que se vive, del Canal 13 de Nicaragua, el abuelo de Duarte.

Un radio de transistores, un celular con televisor y el equipo de sonido de un carro sirvieron para contarles a los ahí reunidos la hazaña costarricense: clasificar a los cuartos de final.

Saltaron de felicidad, tocaron pitoretas y se abrazaron sin reservas, orgullosos del país vecino.