En el estadio Arena Corinthians trabajadores pulen últimos detalles para juego inaugural entre la Verdeamarela y Croacia

 7 junio, 2014

São Paulo, Brasil

La bandera de Brasil se puede observar en las caller de São Paulo.
La bandera de Brasil se puede observar en las caller de São Paulo.

Calles adornadas con banderas de Brasil, camisetas verdeamarelas por doquier y decenas de personas en los alrededores del estadio Arena Corinthians son señales inequívocas de que el ambiente mundialista toma forma.

São Paulo, ciudad que albergará el jueves el partido inaugural entre la Seleção y Croacia, respira futbol a cinco días de que la brazuca empiece a rodar.

La vibra mundialista nace desde el propio aeropuerto de Guarulhos, sitio por el que han ingresado diversas selecciones que eligieron Sao Paulo para realizar sus diferentes campamentos. Una mascota gigante en uno de los pasillos de la terminal aérea les da la bienvenida a los miles de viajeros que aterrizan en pos de vivir la fiesta.

Después, el sentimiento futbolero se traslada a las calles y avenidas donde brotan signos externos alusivos a la selección local de la que los brasileños esperan levante la copa.

"Queremos que la Copa se quede en casa", indicó optimista Francisco Pires, recepcionista de un hotel ubicado en el corazón de la ciudad.

La principal congregación está en el Arena Corinthians, aquí, cientos de personas entre voluntarios, periodistas de todo el orbe y funcionarios de FIFA retratan el típico "corre corre" que se experimenta en en los días previos de un torneo de magnitud mundialista.

Brasil 2014 está a la vuelta de la esquina y Sao Paulo así lo demuestra.

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