10 julio, 2014

Río de Janeiro. EFE. Sami Khedira acabó por imponer su razón cuando selló un excelso encuentro ante Brasil, en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, donde formó parte del liderazgo que arrolló al anfitrión del Mundial con el 7-1 histórico.

Khedira anotó en la goleada de Alemania contra Brasil. | EFE
Khedira anotó en la goleada de Alemania contra Brasil. | EFE

El futbolista de Stuttgart impuso su fortaleza en el centro del campo. El centrocampista alemáns un portento físico que despejó de un plumazo todas las dudas generadas a su alrededor al inicio del campeonato.

Joachim Low, el seleccionador germano, no creó incertidumbre alguna en torno a su presencia o no en el Mundial. No tiene un jugador de sus características el combinado germano, donde cada pieza tiene una misión que encaja a la perfección.

Ante Brasil, el centrocampista del Real Madrid plasmó su mejor versión sobre el césped del Mineirao. A la habitual exhibición de potencia impuso toque y manejo. Dejó en evidencia a los jugadores de Brasil.

A los catalogados como amos del jogo bonito. Khedira, distanciado del preciosismo, impuso su ley. Dio asistencias. Intervino en todas las acciones de toque y puso su firma de forma directa al anotar uno de los siete tantos.

El germano advirtió que si Alemania “ pierde la final, no habrá servido para nada jugarla ” . No le falta razón al centrocampista de Alemania, centrado en una sola idea: el título mundial.

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