Por: David Goldberg J. 25 junio, 2014

Belo Horizonte, Brasil. Desde la victoria ante Italia tengo varias palabras que no puedo articular.

En voz alta no salen, se quedan pegadas en la garganta. Por alguna razón me producen pánico, nerviosismo. Y sé que esto no solo me sucede a mí. Por suerte, tengo esta vía y quizás aquí sí pueda soltarlas.

Vamos a ver: después de superar la primera fase, ¿será que Costa Rica es candidata a ser... Já, me río de solo pensarlo. Va de nuevo: campeón.... del... ¡Qué difícil! ¿Campeón del mmm...uuu..nndo?

Ahí está. Búrlense si quieren. Díganme loco o cegado. Entiendo totalmente que suena ilógico, irracional, casi que irresponsable.

Por eso, ni siquiera lo digo como una afirmación, sino como una pregunta. Le quita contundencia y me hace ver menos demente.

Pero ojo: se le ganó a Uruguay, campeón de América y cuarto del Mundial pasado. Se le ganó a Italia, subcampeona de Europa. Y se empató con Inglaterra, que bueno, no tendrá tanto currículo, pero es un grande. Además, no fue suerte ni error arbitral. Fue buen fútbol, orden táctico. ¿Qué más se necesita?

Bryan Ruiz y la Sele nos han hecho soñar a todos. | AFP
Bryan Ruiz y la Sele nos han hecho soñar a todos. | AFP

Claro que hay que ir paso a paso. Ahí compro el discurso de los jugadores, a quienes también se les siente el temor de solo considerar la posibilidad de alzar ese trofeo.

Es que ni el más optimista de ellos pudo imaginar que esto estaría pasando. Todos ahora dicen que sabían que podían competir, pero, ¿esto? ¿generar muchos olé a charrúas, italianos e ingleses? Nunca.

Se viene Grecia y por lo visto, se puede avanzar. Sí, sí, paso a paso. Lo sé. Pero, ustedes están pensando lo mismo. Luego seguramente Holanda, quizás junto con Colombia los mejores del torneo hasta el momento. ¿Pero, es tanto más que los tres del grupo de la muerte?