10 marzo, 2014

Manaos. AFP Brasil inauguró el día de ayer el Arena da Amazonia, en el norte de Manaos, el octavo de 12 estadios sede de la Copa del Mundo, a menos de 100 días del inicio del torneo y en medio de preocupaciones por retrasos en las obras.

Tras cuatro años de trabajos, durante los que murieron tres operarios en accidentes, el coloso de Manaos tuvo como primer partido el empate 2-2 entre Nacional de Amazonas y el Remo de Pará, por la Copa Verde de las regiones norte y centro-este del país.

Su arquitectura está inspirada en la región amazónica: su cobertura y fachada tienen la apariencia de un cesto indígena.

Su capacidad es de 44.000 asistentes, aunque para el partido de prueba solo recibió a 20.000. La obra está valorada en un total de 279 millones de dólares.

“Este juego prueba que el Arena ya tiene las condiciones de recibir partidos”, dijo el ministro de Deportes, Aldo Rebelo, quien estuvo en la ceremonia de inauguración en compañía de autoridades del estado de Amazonas.

Tras ser escogido como sede de la Copa del Mundo, el antiguo estadio Vivaldao de Manaos fue demolido para construir el Arena.

Durante el Mundial, el Arena da Amazonia albergará cuatro juegos de la primera fase, entre ellos el partido entre Italia e Inglaterra.