El jugador brasileño aún confía en que sus compañeros pueden alzar la Copa

 5 julio, 2014

Fortaleza, Brasil

Neymar, el mayor ídolo de la selección brasileña lesionado durante el partido con Colombia, lamentó este sábado que no podrá cumplir su sueño de jugar la final de la Copa del Mundo en su país.

"Me sacaron el sueño de disputar una final de la Copa del Mundo, pero el sueño de ser campeón aún no acabó", dijo Neymar en la página web de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), al ser trasladado en helicóptero de la Granja Comary de Teresópolis, donde concentra y entrena la Seleçao, hasta Rio de Janeiro.

"Faltan dos partidos y tengo certeza de que mis compañeros harán todo lo posible para levantar esa Copa", añadió el delantero, que según la CBF se mostró "sereno y confiado".

Neymar sufrió una fractura en la tercera vértebra lumbar tras recibir un rodillazo en la espalda del colombiano Juan Camilo Zúñiga en el minuto 88 del partido, y aunque no precisará ser operado, deberá guardar reposo durante seis semanas, dijeron sus médicos.

Neymar tirado en la cancha del estadio Castelao de Fortaleza, luego del rodillazo que recibió del lateral de la selección colombiana Camilo Zuñiga en el partido entre Brasil y Colombia por los cuartos de final del mundial 2014.
Neymar tirado en la cancha del estadio Castelao de Fortaleza, luego del rodillazo que recibió del lateral de la selección colombiana Camilo Zuñiga en el partido entre Brasil y Colombia por los cuartos de final del mundial 2014.

Visiblemente emocionado, según la CBF, Neymar fue aplaudido de pie por la comisión técnica y por los jugadores de la Seleção al dejar la Granja Comary, donde el clima era "de conmoción".

El mayor ídolo de la selección brasileña, de 22 años, marcó cuatro goles en cinco partidos en su primera Copa del Mundo, y este sábado recibió mensajes de aliento de miles de personas, incluidos la presidenta Dilma Rousseff, el 'rey' Pelé y los argentinos Diego Maradona y Lionel Messi.