La ceremonia duró 18 minutos y fue antesala al juego de la final entre las selecciones de Argentina y Alemania.

Por: Manuel Herrera 13 julio, 2014

La ceremonia de clausura del Mundial Brasil 2014 estuvo llena de música, samba y color, los ingredientes propios de una fiesta brasileña.

A diferencia del acto inaugural, la ceremonia de este domingo encontró en la música el mejor aliado para cerrar con broche de oro esta edición de la Copa del Mundo.

Previo a la oferta musical, dos actos (Gigantes y Encuentro) comenzaron a calentar el poco público presente en el mítico estadio Maracaná, en Río de Janeiro.

La ceremonia duró 18 minutos y fue antesala al juego de la final entre las selecciones de Argentina y Alemania.

Tal y como la había anunciado la FIFA, el acto fue un tributo al fútbol en el que estuvieron representadas las 32 selecciones que clasificaron a la cita mundialista.

El espectáculo tenía como objetivo levantar banderas de la libertad, la solidaridad, la pasión y la diversidad.

La colombiana Shakira fue uno de los platos principales de la ceremonia. Ella interpretó La la la junto al brasileño Carlinhos Brown.

Seguido de la colombiana, saltaron al escenario el guitarrista mexicano Carlos Santana, el rapero haitiano-estadounidense Wyclef y el brasileño Alexandre Pires, quienes pusieron sabor a la soleada tarde de Río.

El espectáculo de clausura terminó con todos los artistas en el escenario principal bailando samba, momento que aprovechó la colombiana para sacar a escena a su hijo Milán, su compañero en el corto viaja al país latinoamericano. El esposo de la colombiana, el jugador Gerard Piqué, estuvo tras bambalinas en el Maracaná.

Posteriormente, el jugador español Carles Puyol ingresó al estadio junto con la modelo brasileña Gisele Buendchen y juntos presentaron la Copa del Mundo.