A los aztecas les sirve el empate, pero solo quieren pensar en el triunfo y la clasificación

 23 junio, 2014

Recife. AFP México buscará hoy clasificarse a los octavos de final de un Mundial por sexta vez consecutiva, pero para lograrlo tendrá que superar el duro escollo que significa la selección de Croacia.

El Tri llega a esta “final” contra el combinado balcánico con la ventaja de que le alcanza con el empate para pasar a la segunda ronda, pero su entrenador, Miguel Herrera, descartó que salga a buscar la igualdad, pues irá por el triunfo: “No vamos a buscar el empate para pasar. Si se da al final, qué bueno porque pasamos. Pero vamos a buscar el triunfo”.

A Croacia, por su lado, solo le sirve la victoria para seguir en carrera, en su sueño por emular al equipo que, liderado por exgoleador Davor Suker, fue tercero en el cita mundialista de Francia 1998, en su primer Mundial tras la desaparición de la antigua Yugoslavia.

En efecto, el Grupo A es comandado por Brasil y México, ambos con cuatro puntos, seguido de Croacia con tres y el eliminado Camerún, que no tiene puntos.

Dando por descontado que Brasil vencerá –y seguramente goleará al alicaído Camerún en su último partido en la llave–, a los croatas, que disputan su cuarto Mundial, no les queda otro chance que vencer al sólido equipo azteca.

Andrés Guardado, en el centro, bromea con sus compañeros durante la práctica que efectuó la motivada selección mexicana. | AP
Andrés Guardado, en el centro, bromea con sus compañeros durante la práctica que efectuó la motivada selección mexicana. | AP

“Ante México será una final, la final del grupo que todo el mundo espera”, apuntó el estratega croata, Nico Kovac, que subrayó que el Tri “todavía no ha recibido un gol” y que juega “con verticalidad y de manera agresiva”.

Para lograr el objetivo, Kovac cuenta con un grupo amplio de jugadores que militan en las mejores ligas europeas y del mundo.

Entre sus figuras se destacan nítidamente sus dos motores en la mitad del campo, Luka Modric (Real Madrid) e Ivan Rakitic (exSevilla, adquirido por el FC Barcelona hace pocos días), así como con el peligroso delantero Mario Mandzukic (Bayern Múnich).

Mandzukic no pudo jugar en el debut croata –derrota contra Brasil por 3-1 con polémico arbitraje incluido– porque debió purgar una fecha de suspensión, pero volvió a lo grande contra Camerún, ante los que anotó dos de los cuatro tantos de la goleada (4-0) de los balcánicos.

“Sabemos la capacidad que tienen y los jugadores que tienen y los hemos analizado desde hace rato (...) Mandzukic puede aprovechar cualquier oportunidad”, adviritó el Piojo Herrera.