7 julio, 2014

Los maniquíes fueron exhibidos en Copacabana, Brasil. | EFE
Los maniquíes fueron exhibidos en Copacabana, Brasil. | EFE

Río de Janeiro. EFE La playa de Copacabana, uno de los más populares reductos para el ocio de los cariocas, sirvió ayer de escenario para una singular protesta en la que diez maniquíes con ojos vendados y vestidos con la camiseta de la selección brasileña, reclamaban a la FIFA por sus millonarias ganancias del Mundial.

Los organizadores de la protesta, que llamó la atención de decenas de turistas que buscaban el domingo disfrutar de la playa y el sol, aseguran que el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff debe hacer algo urgente para que algo de los millonarios dividendos que está arrojando el Mundial, se quede en Brasil para beneficiar a las clases menos favorecidas.

“A pesar de que amamos el fútbol, de que apoyamos a nuestra selección, no queremos que lo que la FIFA y el gobierno hacen pase inadvertido”, declaró a Efe Pedro Costa, miembro del grupo Río de Paz, que auspicia la protesta junto con carteles que aseveran que la rectora del fútbol fue beneficiada con la exención de impuestos.

“Queremos que todos sepan, aquí y en el resto del mundo, que no somos ciegos”, puntualizó el líder de las protestas.

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