Belgas son ahora el equipo de menor edad del Mundial con una media de 25,5 años

 4 julio, 2014

Brasilia. Un choque de generaciones se jugará mañana en el estadio Mané Garrincha de Brasilia por una plaza en las semifinales del Mundial: la selección más joven –Bélgica– y la de más elevada media de edad –Argentina–.

Los argentinos arrojan entre sus 23 jugadores una edad media de 28,5 años, apenas comparable con dos que ya se marcharon: Portugal y Uruguay.

Los más veteranos de la Albiceleste son los defensas Hugo Campagnaro y Martín Demichelis, nacidos ambos en 1980; seguidos de cerca por Maxi Rodríguez y Agustín Orión, nacidos un año más tarde.

Los belgas no llegaron a Brasil como el equipo de menor edad. En un principio lo fue la selección de Ghana, con una media de 24,9 años; tras su eliminación del torneo en la primera fase, tomó el relevo otro equipo africano, Nigeria, con 25,3.

Pasada la fase de octavos, en la que se quedó Nigeria al perder con Francia por 2-0, ahora son los belgas con 25,5 años.

Eso pese a la presencia del central Daniel Van Buyten, con 36 años, siete más que el siguiente: Nicolás Lombaerts.

Cuatro de los principales pilares del equipo nacieron en el comienzo de la década de los noventa: Thibaut Courtois, Eden Hazard y Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku.

Curtois ha sido titular en todos los encuentros de Bélgica en el Mundial. Cuatro partidos que se cuentan por victorias, ante Argelia (2-1) , Rusia (1-0) , Corea del Sur (0-1) y Estados Unidos (2-1) .

Hazard también los ha jugado todos, aunque ante Corea de Sur, ya con la clasificación asegurada, apenas participó unos minutos.

Precisamente en ese encuentro, el técnico belga Marc Wilmots, también decidió dar descanso a De Bruyne y a Lukaku.

De Bruyne volvió al once en octavos frente a Estados Unidos, por los octavos de final.

Lukaku no ha mostrado aún todo su potencial en el torneo, motivo por el que Wilmots le ha ido restando protagonismo.

Divock Origi es uno de los más jóvenes de esta Bélgica que aspira, al menos, empatar el cuarto lugar logrado en México 1986. | AP
Divock Origi es uno de los más jóvenes de esta Bélgica que aspira, al menos, empatar el cuarto lugar logrado en México 1986. | AP

El motivo, más allá del rendimiento del propio jugador, tiene nombre propio: Divock Origi.

El delantero del Lille, nacido en 1995, tiene un torneo soberbio y es, sin lugar a dudas, en la gran revelación de estos Baby Devils.

Participó en todos los encuentros, fue titular frente a Estados Unidos y marcó el gol de la victoria ante Rusia.

A todos estos jóvenes nacidos en los noventa, hay que sumar el de otros muchos que aún no han cumplido los 27 años: Marouane Fellaini, Kevin Mirallas, Toby Alderweireld o Axel Witsel, entre otros.

Si logran vencer a Argentina, habrán igualado su mejor registro en los mundiales: el cuarto puesto en el Mundial de México de 1986.