11 julio, 2014

Belo Horizonte. La postal de Diego Maradona con la Copa del Mundo en el estadio Azteca de México parecía una proeza inigualable para los argentinos, pero Lionel Messi tendrá la posibilidad de emularla el domingo en otro mítico escenario del fútbol mundial: el Estadio Maracaná de Río de Janeiro.

Tras la conquista en 1978 como locales con Daniel Passarella levantando el trofeo en el Monumental de Buenos Aires, el logro se repitió ocho años después fuera de las fronteras argentinas.

La consagración de Maradona como mejor jugador del mundo en aquella ocasión dejó dudas sobre la posibilidad de igualarla.

Sin embargo, luego de dos eliminaciones sufridas en cuartos de final ante Alemania en 2006 y 2010, el destino le deparó a Lionel Messi su gran oportunidad en Brasil y ante el mismo rival de las decepciones mundialistas pasadas.

Además, Messi, tras disputar el partido ante Holanda, sumó 92 encuentros internacionales y se transformó en el sexto futbolista argentino con más partidos con la selección, superando por uno el registro de Maradona.

Ahora en su cacería tiene por delante a Javier Zanetti, con 145 partidos, Roberto Ayala (115) , Diego Simeone (106), Javier Mascherano (103) y Óscar Ruggeri (97) .

Con 573 minutos disputados en esta Copa del Mundo, el capitán tuvo una primera fase de grupos decisiva con cuatro goles convertidos ante Bosnia, Irán y Nigeria, mientras que no gravitó tanto en los octavos, cuartos y semifinal.

No obstante, su magnetismo ante los defensas rivales, su inagotable fuente de creatividad con el balón y sus arranques explosivos le brindaron al equipo una impronta sustentable.

Imagen sin titulo - GN
Imagen sin titulo - GN

Así como Leo llevó al conjunto argentino a superar con holgura la fase de grupos, luego la plantilla sacó la cara por Messi para alcanzar la final, que se jugará este domingo en el corazón de Brasil.

Una oportunidad única para consagrarse en la selección con un Mundial, su asignatura pendiente.

Sus sonrisas, desahogos y festejos luego de cada victoria albiceleste sumadas a la concentración antes de cada partido demuestra el significado que tiene este objetivo para la afamada Pulga.

Para los argentinos, la posibilidad de alzarse con el título del mundo en los pagos del eterno rival está depositada en su emblema actual, Lionel Messi, el jugador que tiene todo servido para emular a Diego Maradona y, quizás, solo quizás, agregarle algo más.