El técnico mexicano Miguel Herrera siente que su equipo puede alcanzar y quebrar el techo de los cuartos de final

Por: Arnoldo Rivera J. 25 enero, 2014
El último clasificado de la Concacaf enfrentará al anfitrión de la Copa Brasil 2014
El último clasificado de la Concacaf enfrentará al anfitrión de la Copa Brasil 2014

México vivió la eliminatoria hacia Brasil 2014 con la angustia en la formación titular y el orgullo abollado en el jugador número 12. El autoproclamado “gigante” de la Concacaf tuvo pies de barro.

Con el agua al cuello, el México futbolero se desvivió por los números: en un caso, para saber si le alcanzaría en la clasificación; en otro, para calcular las pérdidas económicas en caso de que se presentara la tragedia de la eliminación.

No le alcanzó para el boleto directo y se vio obligado a discutir su visado en un repechaje ante Nueva Zelanda, un seleccionado mediocre y que se convirtió en un mero trámite para el Tri .

Los aztecas llegaron a ese envite ante los oceánicos gracias a la incapacidad de Panamá de cerrar en el tiempo de descuento el juego que ganaba ante los Estados Unidos.

El seleccionado mexicano padeció como nunca en el 2013..., y padeció en serio.

Tales penurias hicieron desfilar a tres entrenadores por su banco: José Manuel Chepo de la Torre, Víctor Manuel el Rey Midas Vucetich y Miguel el Piojo Herrera.

Fue Herrera el que dio con la tecla adecuada (ayudado por la evidente mediocridad neozelandesa en la repesca) y le devolvió el alma al cuerpo a los seguidores aztecas.

Con el boleto en la bolsa, los nervios en calma y el puesto ratificado, el Piojo habló acerca de los objetivos de su equipo para el mundial brasileño: el famoso “quinto partido” (en otras palabras, alcanzar los cuartos de final)..., aunque se atrevió a decir que pueden llegar un poco más lejos. Habrá que ver.

Arsenal. México estará en lucha por la segunda plaza del grupo A contra Croacia y Camerún; se siente que una sorpresa mayúscula apearía a Brasil del primer sitio.

Desde Estados Unidos 1994, el Tri superó siempre la primera fase; la última vez que ancló en esa ronda fue en Argentina 1978, cuando fue último (en ese entonces eran 16 selecciones participantes).

Sin embargo, desde entonces nunca superó los octavos de final –el techo: el cuarto partido–.

México solo pudo alcanzar su deseado quinto encuentro cuando albergó el Mundial 1986; en ese entonces, perdió por penales, ante la antigua Alemania Federal.

Un lote respetable de legionarios en Europa –Carlos Vela sigue como una incógnita– y otro aire en el Tri dan espacio al anhelo ; pero...

Si pasa, un equipo del grupo B lo esperará, a saber: España, Holanda –los grandes favoritos– Chile –candidato a sorpresa– y, aunque poco probable, Australia.