Dos suramericanos se enfrentarán en la fase de octavos sin un pronóstico posible

Por: Johan Umaña V. 25 junio, 2014
James Rodríguez es el artífice de la magia cafetera, el mejor “10”, como creativo neto, que tiene el torneo. | AFP
James Rodríguez es el artífice de la magia cafetera, el mejor “10”, como creativo neto, que tiene el torneo. | AFP

Para llegar de Colombia a Uruguay hay que atravesar un continente, un megapaís en realidad: Brasil. Aún así, parece mayor la distancia que separa los estilos futbolísticos de estos equipos suramericanos.

Los cafeteros, bajo la tutela del argentino José Pekerman, viven una época dorada en su balompié, elevada por una generación que, hasta el momento, no ha resentido la ausencia de su gran referente, el goleador Radamel Falcao.

En la cancha es una cumbia que se baila al son de James Rodríguez, el único gran “10”, ese jugador de corte netamente creativo, que llegó a adornar las canchas brasileñas.

El grupo C Colombia lo atravesó sin complicaciones, aplastó sin miramientos a tres equipos de rostros muy distintos: Japón, Grecia y Costa de Marfil.

En la otra acera estará Uruguay, un hermano latinoamericano bastante más adusto, pero con similares atributos técnicos entre sus jugadores y mayor efectividad.

La garra charrúa parece ser invariable bajo las órdenes de Óscar Tabárez. En el torneo ha mostrado sus dos caras, la del virtuosismo de Luis Suárez y Edinson Cavani para resolver en el área, y la de un conjunto duro, de defensa férrea, que se planta en su porción del campo a esperar un buen contragolpe.

Así, con ese estilo, sobrevivió al grupo D tras dejar tendidas a Italia e Inglaterra en los minutos finales.

Martin Cáceres (derecha) y Alvaro Pereira celebran el sufrido triunfo que dejó tendida a Italia y le dio el acceso a Uruguay a los octavos. | AFP
Martin Cáceres (derecha) y Alvaro Pereira celebran el sufrido triunfo que dejó tendida a Italia y le dio el acceso a Uruguay a los octavos. | AFP

Sin pronósticos. No hay secretos entre estas dos selecciones, eternas rivales de eliminatorias, y tampoco favorito en una parte de la llave que aglutina a cuatro de las seis selecciones suramericanas. El que gane de aquí se medirá al vencedor de entre el anfitrión Brasil y Chile.

Aunque sí hay quien se aventura a vaticinar lo que pasará el sábado (2 p. m., hora tica) en el Maracaná: “Con Uruguay será un partido aguerrido de mucha lucha por su parte”, previó Jackson Martínez.

Una versión a la que también se apunta el estratega Pekerman: “Muy difíciles, vamos a jugar contra un equipo con historia, con actualidad, sabe jugar mundiales”.

Y esa declaración del técnico argentino es clave, porque la historia parece ser lo único que realmente diferencie a estos dos combinados. Mientras Uruguay tiene dos coronas y viene de ser cuarto en Sudáfrica 2010, Colombia nunca pasó de los octavos en sus apenas cuatro participaciones mundialistas.

Cumbia y goles

Colombia tiene un estilo atractivo , guiado por la creatividad del volante del Monaco James Rodríguez y que cuenta con el aporte de futbolistas talentosos casi en cada rincón del terreno de juego.

Solo Holanda, con 10 goles, ha anotado más que Colombia (9 tantos) en el Mundial, y eso que Pekerman se guardó algunas piezas en el último juego. James (3 goles) y Jackson Martínez (2) hicieron olvidar a Falcao.

Hecho para sufrir

La filosofía del fútbol charrúa tiene capítulos y capítulos sobre el sufrimiento. Así juega ésta selección reinsidente en los repechajes que salva partidos en el último instante. Así, con cuota de dolor, atravesó el grupo D.

Tras perder con Costa Rica muchos dieron por eliminados a los charrúas, y lo estuvieron por buena parte de sus partidos con Inglaterra y Uruguay. A los británicos le ganaron al 85’ y a los italianos al 81’.