Por: Randall Corella V. 13 julio, 2013

Sandy, Utah. Desde mucho antes de partir a Estados Unidos, el cuerpo técnico de la Selección Nacional tenía claro que las altas temperaturas serían un rival más en la Copa de Oro.

Y aunque en Portland el calor no fue del todo agobiante, esta tarde en Salt Lake City la Tricolor tendrá su primera lucha contra el clima estadounidense.

Para hoy se espera un cielo parcialmente nublado y una temperatura de 33 grados centígrados en el estadio Rio Tinto, una condición que no sorprenderá a los ticos.

“Todos somos profesionales, sabemos que ante el calor hay que hidratarse bien, también en Costa Rica se entrenó a temperaturas altas y esperemos que ese no sea un factor que impida sacar la victoria”, aseguró el capitán de la Selección, Álvaro Saborío.

El delantero, jugador del Real Salt Lake de esta ciudad, fue uno de los que más alertó a sus compañeros sobre las condiciones que encontrarían en Utah.

Tanto en las prácticas realizadas días atrás en Portland (antes del juego frente a Cuba), como las dos que tuvo la Selección en Utah (previo al juego ante Belice), los bidones con hidratante y las botellas y bolsas plásticas con agua abundaron sobre la cancha, para combatir el calor imperante.

Incluso, la lluvia se hizo presente en el entrenamiento de ayer, y aunque por más de una hora acompañó a los seleccionados, no influyó para que bajara la temperatura.

“La lluvia nos sorprendió un poco, creíamos que el clima iba a estar un poco más caliente, por lo que nos habían dicho, pero estos días ha estado bien, esperemos que durante el partido no llegue a influir”, resaltó el defensor Carlos Johnson.

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