16 junio, 2014

El inglés Daniel Sturridge combatió el calor con agua. | AP
El inglés Daniel Sturridge combatió el calor con agua. | AP

Manaos, Brasil AP La Arena da Amazonia fue un auténtico sauna en el primer partido de una Copa Mundial disputado en la selva brasileña, donde Italia sufrió para vencer a Inglaterra 2-1 .

Los italianos encontraron el camino hacia el triunfo en medio de las asfixiantes condiciones, pero los técnicos de los dos combinados se quejaron del calor y la humedad tras el partido.

Y aún quedan tres más por la primera fase en este Mundial que se jugarán en el Amazonas.

Autor del primer gol italiano, Marchisio subrayó lo exigente que jugar 90 minutos con temperaturas en los 30 grados centígrados y una humedad de 60%.

“Hubo momento en que sentí que estaba alucinando por el calor, pero el equipo mostró su valentía y resistió en los últimos minutos”, dijo Marchisio.

La decisión de montar partidos en Manaos fue criticada por muchos. Esta es una ciudad industrial en las riberas del río Amazonas, en la que durante el año las temperaturas y la humedad están a tope.

Los italianos pudieron haberse embolsado los tres puntos, perfilándose bien para acceder a la segunda ronda, pero el entrenador azzurro Cesare Prandelli cuestionó el que no se permitió otorgar pausas durante el partido para que los jugadores tomasen respiro y se hidrataran.

“Es algo ridículo no tener un alto. Tuvimos que aflojar el ritmo para recuperar el aliento. Es imposible mantener la intensidad. El árbitro tuvo el buen sentido de interrumpir el partido de vez en cuando, pero es algo sencillamente absurdo”, dijo el timonel.

Los próximos equipos que deberán lidiar con las condiciones son Croacia y Camerún, rivales en el Grupo A. El duelo será el miércoles y ambos necesitan sumar puntos tras perder en sus debuts.

Estados Unidos enfrentará a Portugal el 22 de junio y Honduras se las verá con Suiza el 25.

Todos tendrán que adaptarse a las condiciones.

La FIFA usa un aparato especial para determinar el momento necesario de dar un descanso. Deben detectarse temperaturas sobre los 32 grados centígrados para entonces considerar una pausa, pero algunos consideran que es muy alto.