14 julio, 2014

Río de Janeiro. AFP En el país del jogo bonito el Mundial fue de los porteros. La patria de grandes atacantes como Garrincha, Pelé, Ronaldo o Ronaldinho fue también la tierra de la explosión de un gran número de guardametas: el costarricense Keylor Navas, el mexicano Guillermo Ochoa, el argentino Sergio Romero o el alemán Manuel Neuer.

Alemania se alzó campeón en parte gracias a su atacantes; pero también al muro del Bayern Múnich, un Neuer a quien ayer se le premió con el Guante de Oro.

El rubio se reveló en los octavos ante Argelia, cuando demostró una faceta desconocida al corregir a su defensa en un puñado de ocasiones; más tarde, en los cuartos de final ante Francia, su defensa estuvo más consistente y él respondió a las acometidas galas.

Para la final no tuvo mucho trabajo, ya que los propios jugadores argentinos erraron las ocasiones de las que dispusieron.

Del otro lado, Sergio Romero llegó al Mundial con las dudas propias de un jugador que casi no había tenido protagonismo en el Mónaco francés, con el que solo disputó nueve juegos en la última liga.

El portero argentino Sergio Romero se eleva para interceptar un balón ante la mirada atenta de Pablo Zabaleta y el alemán Miroslav Klose. | AFP
El portero argentino Sergio Romero se eleva para interceptar un balón ante la mirada atenta de Pablo Zabaleta y el alemán Miroslav Klose. | AFP

Pero el seleccionador Alejandro Sabella mantuvo la confianza en él y este le respondió convirtiéndose en el héroe de la semifinal al detener dos penales ante Holanda en la tanda que dio el boleto a la final.

Por su parte, Ochoa deslumbró al frenar a la anfitriona Brasil en la fase de grupos, donde solo sus guantes explicaron el empate 0-0.

¿Cómo reconocer a un gran portero? Cuando al adversario que acaba de eliminar en octavos solo le queda alabar tu actuación.

“Fue el gran hombre de la noche, evitó tres o cuatro goles en ocasiones muy claras. Fue la estrella. Sin él, el resultado habría sido diferente”, dijo el técnico de Grecia Fernando Santos sobre Keylor Navas.

El tico culminó su actuación ante los griegos al parar un penal a Theofanis Gekas en la tanda decisiva y dar el histórico pase a cuartos.

Además, fue nominado el mejor del partido en tres ocasiones y el único que, aparte de los finalistas Neuer y Romero, se metió en la disputa por el Guante de Oro.