Llegó a la Tricolor en el quinto juego de la eliminatoria y se adueñó del puesto

Por: Randall Corella V. 3 junio, 2014
Los titulares
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Llegó tarde a la eliminatoria mundialista, pero fue como si siempre hubiera estado ahí. Christian Gamboa Luna se estrenó camino a Brasil 2014 en aquella noche de nervios, cuando la Sele llegó a San Salvador con el agua al cuello.

Era octubre del 2012, el regreso de Gamboa al equipo nacional luego del memorable cuarto lugar en el Mundial Sub-20, su participación en varios amistosos en el 2010 y la Copa Uncaf del 2011 en Panamá.

Era el quinto partido de la fase de grupos, cuando Jorge Luis Pinto se acordó del joven lateral que militaba entonces en el fútbol danés. Llegó con el cartel de promesa, con licencia de avión para hacer de la pradera derecha su pista de despegue, y no defraudó.

Desde aquella victoria ante El Salvador, Gamboa se convirtió en dueño indiscutible de un lugar en el once inicial de la Tricolor .

Un gol en el siguiente partido ante Guyana (7-0), grandes jornadas en la Hexagonal (ante Jamaica, México, Panamá y Estados Unidos) y la espectacular asistencia para el gol de la victoria ante México lo confirmaron como el lateral derecho que durante algún tiempo había extrañado la Selección.

La promesa dejó de serlo para convertirse en una alentadora realidad. El sonriente liberiano no solo se hizo un lugar entre los hombres de confianza de Pinto, sino que se ganó el cariño de la afición.

Fue tal la identificación con el esforzado zaguero, que no hubo un solo aficionado al fútbol en este país que no se angustiara en abril pasado, cuando se anunció la lesión de su rodilla izquierda.

A dos meses del Mundial, las luces de alarma se encendieron ante el temor de perderlo a él como ocurrió con Bryan Oviedo, pero la calma volvió a finales de mayo.

“Ya la lesión quedó atrás. Ya no hay temor, hemos hecho todo tipo de acción que pueda perjudicar otra vez la rodilla y todo ha salido bien”, contó sonriente.

Y sonrieron también miles de aficionados costarricenses, seguros de que en Brasil el avión liberiano volverá a despegar.