Por: Manuel Herrera 29 junio, 2014

¡Hoy Costa Rica no duerme! Se sufrió pero sí se pudo. En cuestión de cinco minutos, el principal punto de celebración de los ticos, la fuente de La Hispanidad en San Pedro, se llenó con la promesa de hacer la fiesta más grande de Costa Rica.

El pase de la Selección Nacional a los cuartos de final del Mundial Brasil 2014 significó el logro más histórico de nuestro fútbol.

La euforia en San Pedro es una postal para la eternidad. Los aficionados tomaron las calles, gritan, aplauden, corean el ooee ooee ooee ticosss y se abrazan aún si no se conocen.

Cientos de costarricenses llegan al epicentro de la fiesta desde todas las direcciones. Una marea tricolor de la rotonda de la Bandera (al norte de San Pedro) corre por las vías y se fusiona con el resto de ticos que llegan desde Los Yoses, La California, Circunvalación y de la llamada Calle de la Amargura.

Hasta el presidente Luis Guillermo Solís salió a reunirse con los ticos, como lo hizo tras el partido de la clasificación a octavos contra Italia.

Es una euforia que solo puede canalizarse entre ticos. Es una celebración de mérito propio que firma con oro y orgullo el respaldo a nuestro combinado patrio.

"Ninguna celebración se comparará con lo que vamos a hacer hoy", contó en medio de la multitud Jimmy Salas.

"Nunca había estado tan feliz en toda mi vida, lo juro. Muchas gracias Sele", expresó Jeanneth Azofeifa.

La fuente de La Hispanidad es solo un acercamiento a la fiesta, que alcanza todo el Paseo Colón, y la avenida segunda, en el centro de San José, a ellos se unen los centros de provincia y cada rincón del país.

Porque sí se pudo. Porque quebrantamos el pesimismo de muchos. Porque creímos en la Sele. Porque somos Costa Rica. Porque hoy el mundo nos mira con otros ojos. Por eso y más le celebramos a esta hermosa Patria.