Por: David Goldberg J. 3 julio, 2014

Santos, Brasil. Le llegó una pregunta en español y respondió con normalidad; claro, era lo esperado. Le llegó otra en inglés y no tuvo problema; pronunciación perfecta. ¿Una más en portugués? El mismo resultado.

Ojo: no es solo en qué idioma lo dice, sino también qué es lo que dice. Todo eso se suma a lo que el mediocampista Celso Borges hace en la cancha para definirlo como un futbolista de mundo. Uno de Primer Mundo.

Brasil 2014 no pudo ser mejor vitrina para el volante, que además de ser el décimo jugador que más corrió en todo el certamen de acuerdo con estadísticas de FIFA, es de los más intelectuales y responsables que deben haber, según dijo el psicólogo y sociólogo de la Selección, Jaime Perozzo.

Todo eso es tentador para cualquier club del orbe.

Celso Borges contestó preguntas en español, inglés y portugués; en los tres idiomas, amén de la fluidez, resaltó la forma clara de responder. El “10” del combinado patrio es uno de los líderes del equipo. | AFP
Celso Borges contestó preguntas en español, inglés y portugués; en los tres idiomas, amén de la fluidez, resaltó la forma clara de responder. El “10” del combinado patrio es uno de los líderes del equipo. | AFP

“Un día de estos íbamos caminando y me dice: ‘Jaime, ¿sobre qué se construye la conciencia?’ Tuve que decirle: ‘Ah no, déme un momento para masticar esto y responder’”, dijo el especialista casi que orgulloso del reto propuesto.

Impresión. Ayer, el mediocampista incluso impresionó en conferencia de prensa a periodistas internacionales con su manejo frente a las cámaras y micrófonos. Adujeron que hay cracks y estrellas que todavía tiemblan al dar entrevistas.

Lo mismo dijo hace unos días el famoso periodista del diario El País de España, Diego Torres.

Un ejemplo es cómo un comunicador mexicano le consultó , prácticamente con la pólvora en la mano, si lo hecho por Costa Rica lo acredita como el nuevo gigante del área de la Concacaf, en lugar del Tri .

Borges captó la cáscara de banano con rapidez, se rió y respondió: “Eso es una pregunta engañosa. Dejémoslo en que hemos hecho las cosas bien y que llegamos a un punto en que queremos vencernos a nosotros mismos. Lo que usted quiere saber que lo respondan otros”.

Todo eso es parte de las razones por las cuales Borges es de los más respetados dentro de la Tricolor.

Quizás es también algo del por qué es un ídolo en su club en Suecia, el AIK. Por eso, porque usa la “10” y porque es uno de los goleadores. De paso, confesó que además habla un poco de sueco y noruego.

El propio Perozzo lo definió en una reciente conversación como el director de orquesta. Si él apura, el equipo apura y viceversa.

Mientras tanto, a lo largo de la Copa, su compañero en la zona media, Yeltsin Tejeda, lo calificó como la torre de control. Si hay nervios en el equipo, la pelota va para él, pues es quien da la calma.

Sin embargo, con su inteligencia también sabe el momento de prender la llama, como cuando le preguntaron si Costa Rica en algún momento dejará de ser la sorpresa.

“No vinimos a Brasil a visitar Río de Janeiro y acostarnos en la playa como turistas, estamos aquí para competir”, sentenció.