Se igualó la marca de goles en una sola Copa del Mundo, hubo grandes juegos, gratas sorpresas y hasta polémicas arbitrales

Por: José Fernando Araya N. 14 julio, 2014

Cuando los mundiales de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010 terminaron, las críticas comenzaron a brotar pues ambos torneos no llenaron las expectativas de los fanáticos del fútbol a nivel mundial.

Ayer al pitar el final del juego el italiano Nicola Rizzoli, de inmediato todos aplaudieron el gran fútbol demostrado y por mantener a todo el mundo enganchado durante un mes.

Brasil 2014 se reinvindicó con el fútbol, se reconcilió con la historia y nos regaló uno de los mejores torneos de las últimas décadas. El nivel de juego mostrado en los 64 partidos (hubo excepciones) fue de un nivel bastante bueno y se refleja en los 171 goles que se marcaron para un exquisito promedio de 2.7.

Dicha marca sabe a gloria, a sabiendas que desde 1990 las selecciones prefirieron preocuparse más en cerrar sus arcos que en buscar la portería rival.

Por si fuera poco, el gol de Mario Götze con el que Alemania alcanzó su cuarta Copa del Mundo, significó el tanto 171 con el que Brasil 2014 igualó a Francia 1998 como el certamen con mayor cantidad de anotaciones.

Campeones mundiales:

1930 Uruguay:
Uruguay

1934 Italia:
Italia

1938 Francia:
Italia

1950 Brasil:
Uruguay

1954 Suiza:
Alemania

1958 Suecia:
Brasil

1962 Chile:
Brasil

1966 Inglaterra:
Inglaterra

1970 México:
Brasil

1974 Alemania:
Alemania

1978 Argentina:
Argentina

1982 España:
Italia

1986 México:
Argentina

1990 Italia:
Alemania

1994 Estados Unidos:
Brasil

1998 Francia:
Francia

2002 Corea y Japón:
Brasil

2006 Alemania:
Italia

2010 Sudáfrica:
España

2014 Brasil:
Alemania

El cazagigantes que trajo alegría. Para Costa Rica fue un Mundial especial y difícilmente sea borrado de la memoria de todo el país. Cuando nadie daba un cinco por los ticos tras el sorteo que lo colocó con tres campeones del mundo en un solo grupo, la Tricolor salió por la hombrada y dio mucho más: clasificó de primera, llegó a unos históricos cuartos de final y se marchó por penales ante Holanda. Todo de forma invicta y con un enorme Keylor Navas que solo recibió dos goles.

La colectividad se impuso. El triunfo alemán es el mayor ejemplo de que la colectividad en el fútbol actual está por encima que cualquier figura de renombre. Los alemanes fueron el equipo más contundente, marcaron más goles (18) con una celebración cada 38 minutos según datos de FIFA.

Pero también destaca la labor de Argentina, que apostó a un excelente trabajo en defensiva para alcanzar un merecido subcampeonato. El técnico argentino Alejandro Sabella supo distribuir las cargas y no le dejó todo el peso del equipo a Lionel Messi como muchos pensaban, es más el astro argentino, pese a ser Balón de Oro, fue un jugador más y no el mejor del mundo de otras temporadas.

El mejor ejemplo de la colectividad como principal herramienta del éxito lo dio la final: fue el partido con más cantidad de pases completos con ¡1.501!

Un Principito destronó a los 'Reyes'. En las espaldas de los 3.429.883 de aficionados que estuvieron en los 64 partidos de la Copa, se pudieron observar nombres de peso como Cristiano Ronaldo, Lionel Messi o Diego Costa; no obstante, todos ellos quedaron destronados por un principito de nacionalidad colombiana como James Rodríguez.

Con apenas 23 años, cumplidos el sábado anterior, la zurda increíble de Rodríguez le permitió brillar en Brasil y anotar seis goles en cinco partidos, lo que le permitió ganar la Bota de Oro.

También destacó el trabajo de Arjen Robben con Holanda que con una velocidad letal y algo de maña, logró llevar a los holandeses al tercer lugar siendo el jugador más desequilibrante de todo el torneo.

Mordisco, dura patada y la jugada del Mundial. Hubo muchas acciones o jugadas para la historia, pero el mordisco de Luis Suárez al italiano Giorgio Chiellini será recordada por muchos años. Dicho mordisco le costó el resto del Mundial al delantero que apenas estuvo presente en dos juegos.

Todo Brasil se retorció cuando Neymar recibió una fuerte falta del colombiano Juan Zuñiga en cuartos de final. La acción le quebró una vertebra de su espalda y lo sacó del certamen. Fue el principio del fin para la canarinha.

Sin duda la acción del Mundial se la ganan Tim Krul y Van Gaal. El técnico holandés apostó por un golpe psicológico y ante la Sele en cuartos de final hizo ingresar a su tercer portero a la definición por penales y el resto es historia conocida por todos.

Por la puerta de atrás. También fue el Mundial de las enormes decepciones. Primero fue España quien recibió una tremenda tunda (con todo y una hermosa palomita de Van Persie) en el primer partido al caer 5-1 ante Holanda y más tarde despedirse del certamen en apenas la primera ronda.

Cristiano Ronaldo con todo y el premio al mejor jugador del mundo y la actual Liga de Campeones también dijo adiós muy temprano y un solo gol anotado.

A CR7 también se les unió Inglaterra e Italia, que tras ser favoritos en el sorteo previo, no pudieron sobrevivir al 'Grupo de la Muerte'.

Pero sin duda, la mayor decepción del Mundial se la llevó Brasil. Favoritos por estar en casa, pero con un equipo enclenque, los brasileños apenas llegaron a un cuarto lugar y recibieron su peor tunda en la historia: un 1-7 ante Alemania que los paseó en su patio al anotarle 5 veces en 400 segundos.

Las marcas de la Copa. Brasil 2014 también sirvió para dejarnos cifras que pasarán varios certámenes para que se vuelvan a romper. Con 36 años, Miroslav Klose se convirtió el 7 de julio en el máximo anotador de todos los mundiales, al alcanzar 16 dianas y superar por un gol al brasileño Ronaldo.

Otro que tuvo su marca para la historia fue el portero colombiano Farid Mondragón, quien al ingresar de cambio ante Japón se convirtió en el jugador más viejo de la historia en disputar un Mundial con 43 años.

Lo malo. Sí, hubo algo malo y fue tal vez el único lunar de todo el certamen y ese fue el mal árbitraje. Penales claros sin pitar, piscinazos y goles anulados, provocaron grandes polémicas. Todo esto acompañado de la tecnología de la línea de gol que hace pensar que en un futuro no muy lejano, veremos más acciones como estas bajo la lupa de un computador.