Uno de los accionistas de Match es la empresa Infront Sports and Media, dirigida por Philippe Blatter, sobrino de Joseph Blatter, presidente de la FIFA

 7 julio, 2014

RïO DE JANEIRO

La Policía Civil de Río de Janeiro arresta a Raymond Whelan, uno de los directores de la Match Hospitality.
La Policía Civil de Río de Janeiro arresta a Raymond Whelan, uno de los directores de la Match Hospitality.

La policía brasileña detuvo este lunes a Ray Whelan, director de Match, la empresa que posee exclusividad con la FIFA para la venta de paquetes del Mundial, a quien acusa de liderar una red de reventa ilegal de entradas.

Ray Whelan, director de Match, fue detenido en el hotel Copacabana Palace de Rio de Janeiro donde estaba alojado. La prensa brasileña indicó que es un ciudadano británico de 64 años.

Whelan fue trasladado a una comisaría de la policía civil cercana al estadio Maracaná, donde le esperaban dos abogados.

La policía cree que el director de Match facilitaba las entradas para que fueran vendidas de manera ilegal y que estaba por encima del francoargelino Mohamadou Lamine Fofana, una de las 11 personas arrestadas la semana pasada en el marco de la operación "Jules Rimet" que desmanteló una red internacional de reventa ilegal de entradas.

La portavoz de la FIFA, Delia Fischer, dijo que la organización toma nota sobre la detención de Whelan y que continúa cooperando con la investigación. La FIFA señaló que proporcionará toda la información que se le solicite para ayudar en la investigación en curso.

Conversaciones telefónicas entre Fofana y Whelan fueron interceptadas por la policía, con autorización de la justicia.

Whelan negó haber negociado boletos con Fofana durante la Copa. "Tenemos pruebas. Tenemos 900 llamadas durante el evento. Eso tenemos de prueba y él lo niega", declaró el comisario a cargo de la investigación, Fabio Barucke.

Si es hallado culpable, Whelan podría enfrentar cuatro años de prisión.

De acuerdo a la policía, el director de Match pasaba entradas VIP de cortesía a Fofana, destinadas originalmente a ONGs, patrocinadores y familiares de jugadores. Fofana las revendía ilegalmente con ayuda de agencias de viaje y de sus altos contactos en el mundo del fútbol.

Unas 1.000 entradas eran revendidas ilegalmente por partido, a un precio base de 1.000 euros cada una, según el fiscal Marcos Kac de Rio de Janeiro.

El sitio de noticias G1 informó que la policía aprehendió desde el cuarto de Whelan en el lujoso hotel un centenar de entradas para el Mundial y $1.300, así como un computador y un teléfono celular, que serán sometidos a peritajes.

La justicia asegura que la banda operaba desde hacía cuatro mundiales (en 2002) y, según el diario O Dia, la red de reventa habría generado unos $95 millones.

Primero, la policía pensó que Lamine Fofana trabajaba en la FIFA y era el líder de la banda, pero luego se dio cuenta de que no pertenecía a la organización y "de que había alguien por encima de él de la FIFA, con un intermediario en Match, según declaró Barucke la semana pasada.

Ningún funcionario de la FIFA ha sido arrestado hasta el momento en el marco de la operación policial "Jules Rimet", bautizada así en honor del presidente francés de la FIFA que creó la Copa del Mundo.

"Tenemos indicios de que al menos una persona de la FIFA pasaba entradas a Match", insistió el comisario la semana pasada.

La policía ha pedido colaboración a la FIFA para escanear e identificar las entradas incautadas.

El fiscal Kac indicó que se investiga también el papel de varias federaciones de fútbol, sobre todo las de Argentina, España y Brasil, en la eventual reventa de ingresos de cortesía a través de esta red criminal. Ninguna de las tres federaciones ha querido comentar la información.

Uno de los accionistas de Match es la empresa Infront Sports and Media, dirigida por Philippe Blatter, sobrino de Joseph Blatter, presidente de la FIFA. Infront, basada en Suiza, es propietaria de HBS, que tiene la exclusividad de los derechos televisivos y retransmisiones de la Copa del Mundo.

Joseph Blatter ha negado estar al tanto de la operación.

"Yo no sé nada de eso", dijo el presidente de la FIFA al diario O Estado de Sao Paulo, consultado sobre la operación policial. "Y no me ocupo de ingresos. Yo me ocupo de la política", declaró.

La detención de Whelan, que pasará esta noche en la comisaría, ocurrió un día antes del juego en Belo Horizonte entre Brasil y Alemania, en la primera fecha de semifinales. Argentina y Holanda se enfrentarán el miércoles en Sao Paulo para definir al otro finalista.

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