3 julio, 2014

Fortaleza. EFE. Arjen Robben, el ariete holandés más destacado en Brasil 2014, no se altera por el reto del próximo sábado en el estadio Fonte Nova de Salvador, en el cual Holanda procura las semifinales en el choque ante Costa Rica.

Ayer, en la rueda de prensa, Robben enfatizó que no desprecian a los ticos, en su meta de clasificarse de nuevo a semifinales.

Arjen Robben entrenó ayer en el estadio Flamengo, de Río de Janeiro. El astro holandés se midió con Costa Rica en 2001, cuando era juvenil. | AFP
Arjen Robben entrenó ayer en el estadio Flamengo, de Río de Janeiro. El astro holandés se midió con Costa Rica en 2001, cuando era juvenil. | AFP

“Costa Rica es un equipo muy fuerte. Tenemos que mantener la concentración. Costa Rica tiene un muy buen equipo, como ha demostrado en la fase de grupos, que era muy difícil, con Italia (1-0), Inglaterra (0-0) y Uruguay (3-1). Ha sido realmente impresionante y tendremos que prepararnos muy bien si queremos ganarles”.

Los ticos valoran que Robben es el principal peligro del combinado tulipán, como se vio con México en octavos, donde Holanda ganó 2-1 y avanzó a última hora.

“Tras el partido era difícil asimilar lo que acabábamos de alcanzar. Con solo tres minutos por jugar, estábamos eliminados del torneo. Y al final, en cinco minutos, con dos goles, dimos la vuelta a la situación. Sin necesidad de prórroga. Fue fantástico”.

Sobre su situación personal, el jugador del Bayern disfruta de un gran momento, clave para Holanda. “Me siento muy fuerte y en forma. Me divierto en el campo y disfruto de verdad. Esa es una sensación agradable. Mentalmente, me siento muy bien y, físicamente, me siento muy fuerte. Puedo jugar mi fútbol y estoy muy feliz de poder ayudar al equipo”, dijo orgulloso.

Robben asumió el cambio de imagen de su equipo en el terreno de juego, con menos posesión y dominio, consensuado con el técnico Louis van Gaal y, hasta ahora, con buenos resultados. “Hemos jugado cuatro partidos y marcado 12 goles. Por lo tanto, es bastante positivo”, explicó el ariete en Río de Janeiro.

La derrota en la final del 2010 es un estimulante más para el combinado oranje , pero Arjen prefiere no presionarse. “Estamos todos juntos en la Copa del Mundo para ganar partidos y llegar lo más lejos posible. No creo que las expectativas fueran muy altas antes del torneo. Podemos estar muy orgullosos de donde estamos”, analizó Robben.