13 julio, 2014

Río de Janeiro. La llegada masiva e inédita de turistas argentinos a Río de Janeiro para testimoniar la final del Mundial de fútbol convirtió el Sambódromo en un “Tangódromo”, el bohemio barrio de Lapa en un San Telmo y a la turística Copacabana en el centro de Buenos Aires.

“¿Estamos en Río de Janeiro o en Buenos Aires? ”, era la pregunta que repetían los brasileños que fueron a divertirse anoche en los bares de Lapa o en los restaurantes de Copacabana, al deparar que el idioma dominante era el español y los colores que mandaban eran los de la Albiceleste.

Cualquiera que fuese a caminar por el paseo marítimo de Copacabana podía encontrarse obligatoriamente en cada esquina grupos de argentinos paseando, divirtiéndose, tomando mate y cantando un provocativo himno que se ha convertido en la música más interpretada en Río de Janeiro.

Cientos de aficionados argentinos, la mayoría sin entrada para la final, se instalaron ayer en el Sambodromo, en Rio de Janeiro. | EFE
Cientos de aficionados argentinos, la mayoría sin entrada para la final, se instalaron ayer en el Sambodromo, en Rio de Janeiro. | EFE

“¿Brasil decime que se siente, tener en casa a tu papá?” , pregunta la música que hasta los jugadores de la selección argentina cantan en los vestuarios; que Diego Armando Maradona entona en sus programas de televisión y que, tras mencionar todas las hazañas argentinas sobre Brasil en fútbol, concluye con un aún más provocativo “Maradona es mejor que Pelé ” .

Las autoridades brasileñas calculan que unos 100.000 argentinos, la inmensa mayoría sin entradas para el partido Argentina-Alemania, disfrutará en Río de Janeiro la final del Mundial, pero ese número puede ser muy superior si se tiene en cuenta que aún el viernes cientos hacían filas en los pasos fronterizos entre ambos países.

La Policía de Carreteras tuvo que triplicar sus efectivos para tomar cuenta de los cientos de autocaravanas, autobuses y vehículos que atraviesan el sur y el sudeste de Brasil en un viaje de hasta 30 horas hasta Río de Janeiro.