Políticos teutones confían en una victoria de la Mannschaft. La prensa evita gestos prepotentes.

 10 julio, 2014

Berlín

Alemania optó, mayoritariamente, por la prudencia ante la final del Mundial que disputará contra Argentina, por encima del contraste entre la ajustada victoria del conjunto de Lionel Messi sobre Holanda y el 1-7 con que los de Joachim Löw derribaron a Brasil.

Vencer a Argentina en la final del domingo es “factible”, a juicio de la siempre cautelosa canciller Angela Merkel, quien viajará a Brasil para asistir al partido -tal como hizo con el inicial contra Portugal- convencida de que “hay que intentar ganar”.

Las palabras de Merkel iban más allá de la mera declaración política, ya que se le reconocen una pasión y conocimientos futbolísticos que no surgieron de la noche a la mañana.

La canciller festejó a su selección desde el estadio en el Mundial de Alemania de 2006, entonces en su calidad de anfitriona; luego volvió a hacerlo en el de Sudáfrica y ahora lo hará, por primera vez, con la Mannschaft en una final.

“Confío en una victoria alemana”, apuntó el ministro del Interior y responsable de Deportes, Thomas de Maiziere, sin aventurar un pronóstico y recordando que la de Argentina es una selección “muy profesional, compacta y difícil de vencer”.

“Hay que evitar que se nos adelanten en el marcador”, recomendaba Matthias Sammer, campeón de Europa en 1996 y director deportivo del Bayern Múnich, para quien no debe minusvalorarse el fútbol “minimalista” mostrado hasta ahora por los de Messi.

Alemania goleó 1-7 a Brasil y estará en su octava final de una Copa del Mundo.
Alemania goleó 1-7 a Brasil y estará en su octava final de una Copa del Mundo.

Los medios se habían volcado ya el día anterior a reflejar con euforia la goleada sobre Brasil, pero de algún modo evitando la prepotencia, tal vez porque el país aún se frota los ojos ante un resultado que excedió todos los pronósticos (1-7).

Este jueves, los principales periódicos parecían evitar la prepotencia, pese a que la victoria de Argentina sobre Holanda fue mucho más parca que la de Alemania, y sin atreverse a pronosticar que la final será un “paseo”, como sentenciaron desde el extranjero medios como el italiano La Repubblica.

El único claramente decantado a dar por, al parecer, irrevocable favorita a Alemania era el popular diario Bild, cuyo titular era un irónico “Felicidades, Messi. Con eso basta para ser subcampeón”.

El rotativo sensacionalista dedicó un amplio espacio de estadísticas y argumentos para apuntalar la tesis de que el título mundialista será para Alemania, en la tercera final que enfrentará a ambos conjunto.

Bild recordaba en su portada el gran partido brindado por los de Joachim Löw en la otra semifinal, así como que quedan tres días para una victoria que teóricamente no debe escapársele a Alemania.

“Vosotros, de nuevo”, titula la edición digital del semanario Der Spiegel, con una fotografía del conjunto argentino tras lograr la victoria, en la tanda de penales (2-4), para recordar, asimismo, la estadística de victorias precedentes, de uno y otro lado.

Dicha publicación reproduce el pronóstico de Arjen Robben tras el encuentro en que Holanda quedó apeada de la lucha por el que habría sido su primer título, según el cual no hay duda de que Alemania será la campeona ante Argentina.

La web del periódico deportivo Kicker reproduce esos mismos pronósticos de Robben, mientras que la del diario Frankfurter Allgemeine titula con un “Argentina invita a Alemania a un tango”.

“Torturados hacia la final”, apunta finalmente Süddeutsche Zeitung, en alusión al partido sin goles, ni en el tiempo regular ni en la prórroga, que se definió por la afortunada intervención del arquero argentino, Sergio Romero.