Cerca de 6.500 personas presenciaron el entrenamiento de la albiceleste en el estadio Independencia en Belo Horizonte

 11 junio, 2014
Un aficionado le limpió los tacos a Lionel Messi, quien tomó con humor la situación.
Un aficionado le limpió los tacos a Lionel Messi, quien tomó con humor la situación.

Belo Horizonte, Brasil

Cerca de 6.500 personas presenciaron el entrenamiento de Argentina en Belo Horizonte.
Cerca de 6.500 personas presenciaron el entrenamiento de Argentina en Belo Horizonte.

Miles de brasileños y argentinos disfrutaron este miércoles de una noche mágica con la presentación en público del astro Lionel Messi y la Selección de Argentina en una práctica abierta en el estadio Independencia de Belo Horizonte, a cuatro días de su debut en Brasil 2014.

Las cerca de 6.500 personas que consiguieron su entrada gratis el martes estallaron cuando el equipo de Alejandro Sabella encabezado por el crack del Barcelona salió al campo de juego del Club América, situada en el popular barrio Horto de la capital de Minas Gerais.

Argentina tiene su búnker en Cidade do Galo, el centro de entrenamiento del Atlético Mineiro en las afueras de Belo Horizonte, y la presentación ante el público local es una exigencia de la FIFA a las selecciones que participan en el Mundial.

El público, la mayoría de ellos brasileños y ubicado en las dos tribunas habilitadas, cantó y alentó a los argentinos en una noche especial, sobre todo para aquellos que no tienen entradas para los partidos de la albiceleste en el Mundial.

"Para mí es un sueño porque no pensaba que iba a ver a Messi aquí en Belo Horizonte. En primer lugar, hincho por Argentina", contó a la AFP Alex, un trabajador bancario de 38 años que habla español.

"Estuve allá, fui a la Bombonera (el estadio de Boca Juniors) y de a poco me enamoré del país. Aquí en Belo Horizonte somos muchos los que tenemos a Argentina como nuestro primer equipo", explicó el joven, que vestía la camiseta albiceleste.

Al final de la práctica, una veintena de personas, principalmente chicos, saltó el muro de acrílico de una de las tribunas para acercarse a los jugadores. El desborde no pasó a mayores, aunque Messi y compañía tuvieron que apurarse mientras la seguridad controlaba a los revoltosos.

Argentina enfrenta el domingo a Bosnia en el Maracaná de Rio de Janeiro en la apertura del grupo F que integran además Nigeria e Irán, su segundo rival en un partido que se disputará precisamente en Belo Horizonte.