A Costa Rica le basta con empatar el domingo ante Corea del Norte para avanzar

Por: José Pablo Alfaro Rojas 23 octubre, 2015

Cuando un grupo de talentosos jóvenes sabe a lo que juega y demuestra personalidad con la redonda, se puede confiar en que el futuro es alentador.

La Sele de Marcelo Popeye Herrera igualó ayer ante Rusia 1-1, con un fútbol convincente y atrevido, y quedó a un punto de la clasificación a octavos.

Las promesas mantuvieron la eficacia del primer duelo ante Sudáfrica, esta vez ante un rival más claro con la esférica.

Popeye sacó del campo al creativo Jonathan Martínez, de buen desempeño ante los africanos, e incluyó a Barlon Sequeira.

Martínez es más fino en el toque y la distribución, pero Sequeira es más rápido y vertical para cruzar la mitad del campo.

El resultado fue positivo. Costa Rica hizo mucho daño cuando aprovechó el cambio de ritmo del volante de larga cabellera.

Pese a que Sergio Ramírez erró un penal al minuto 12, la Tricolor infantil tuvo la fortaleza para no dejar caer su ánimo.

El mismo atacante encontró su revancha para anotar al 71’, tras una buena jugada entre el desequilibrante Kevin Masís y el propio Sequeira.

Cuando parecía que la Sele se quedaba con el triunfo, apareció Chalov para aprovechar un mal rechace del arquero Alejandro Barrientos y empatar el cotejo.

El domingo (4 p. m.) se podría asegurar el boleto; basta un empate ante Corea del Norte para avanzar a la siguiente ronda.