El dolor de haber amañado partidos aún carcome a los cuscatlecos, golpeados por una eterna crisis dirigencial, el estancamiento de la liga, la ausencia de legionarios de peso, y la cada vez más lejana época dorada de los 80's

Por: José Pablo Alfaro Rojas 13 enero
Arturo Alvárez de El Salvador ante Francisco Calvo de Costa Rica en el segundo juego de ambas escuadras en la Copa Oro.
Arturo Alvárez de El Salvador ante Francisco Calvo de Costa Rica en el segundo juego de ambas escuadras en la Copa Oro.

Redacción

Hace apenas unas semanas, la convocatoria de Rodolfo Fito Zelaya y Benji Villalobos a la selección de El Salvador avivó una hoguera que parece imposible de apagar y que refleja la crisis futbolística de un país, golpeado por el amaño de partidos, la corrupción dirigencial, el divorcio con la afición y la carencia de resultados.

Ambos jugadores, que podrían enfrentar a Costa Rica en el debut de Uncaf, este viernes a las 5:30 p.m., estuvieron involucrados en el arreglo de marcadores que penetró hasta las entrañas del fútbol cuscatleco desde el 2009 al 2013 (año de las sanciones), cuando casi una generación completa de futbolistas fue separada de por vida de La Selecta, después de recibir dinero a cambio de dejarse anotar goles que influyeron en los resultados.

Zelaya y Villalobos participaron a medias, ya que la investigación de la fiscalía de esa nación no pudo comprobar que hayan recibido dinero, y por lo tanto el castigo fue mucho menor que el de otros 18 futbolistas, algunos referentes de la camada, como Miguel Montes, Dagoberto Portillo y Dennis Alas, quienes fueron expulsados.

Se habría negociado el amaño de un amistoso en la camioneta del propio Zelaya, aunque al final, los principales involucrados fueron los defensas y porteros, quienes permitieron las anotaciones.

"Es cierto, se pisotearon valores, principios, códigos de los jugadores. A mí no me consta nada (de los amaños), pero hay que pensar en la Selección como una familia, nos disculpamos y perdonamos. A Fito (Zelaya) lo necesitamos, como Fito necesita a La Selecta", dijo Jorge Mágico González, legendario exjugador salvadoreño.

Después de un proceso fallido al mando de Ramón Primitivo Maradiaga, el colombiano Eduardo Lara recibió la responsabilidad de dirigir al combinado absoluto, con el beneplácito de la dirigencia de llamar algunos jugadores que ya habían cumplido sus sanciones, como Zelaya y Villalobos.

Ante la poca renovación y la ausencia de figuras en el balompié internacional, estos dos son casi una necesidad para el combinado cuscatleco.

El polvorín nacional no se hizo esperar. El dolor de aquel golpe aún carcome el fútbol de El Salvador, golpeado por una eterna crisis dirigencial, el estancamiento de la liga, la ausencia de legionarios de peso, y la cada vez más lejana época dorada de los 80's, cuando Jorge Mágico González guió al equipo a la Copa del Mundo de 1982.

"Siendo sincero, ha sido difícil para la gente volver a creer en la Selección. Los amaños se convirtieron en una noticia mundial, el cambio generacional también ha costado y dirigencialmente se han cometido muchos errores", reconoció Léster Blanco, futbolista cuscatleco que disputó el proceso anterior y que actualmente fue fichado por San Carlos.

El Salvador se medirá a Costa Rica este viernes con sus mejores figuras, la gran mayoría milita en suelo cuscatleco.

Afición salvadoreña apoyando a La Selecta en la Copa Uncaf 2014, en el Memorial Coliseum de Los Ángeles.
Afición salvadoreña apoyando a La Selecta en la Copa Uncaf 2014, en el Memorial Coliseum de Los Ángeles.

La gran ausencia es Arturo Álvarez, quien juega en el Chicago Fire, y renunció a La Selecta debido a la falta de condiciones en la preparación; el volante ofensivo aseguró que volvería a defender al equipo de su país cuando Maradiaga (ya dejó el cargo) y la actual dirigencia dejaran sus cargos.

El FIFA Gate también salpicó a los cuscatlecos, pues en el 2015 la fiscalía de Estados Unidos exigió la captura del exdirigente Reynaldo Vásquez por cargos de corrupción; él fue presidente de la Federación entre 2009 y 2010.

El poco crecimiento en las bases, un reflejo de la casi permanente ausencia de El Salvador en los mundiales menores (solo suma tres en toda su historia), solo agrava los males futbolísticos de este país centroamericano.

La esperanza recae sobre los casi 2 millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos. Ellos crían a sus hijos con mejores condiciones y luego, cuando crecen, se les abre la posibilidad de jugar con la Selección.

También está el fútbol playa. El periodista Claudio Martínez contó que entre los seguidores suelen dividir al fútbol y el fútbol playa en los 'los agrandados y los humildes'.

En parte porque el deporte de la arena finalizó cuarto en un Mundial sin las condiciones que le brindan al fútbol.

Aún así, la afición no pierde la esperanza de que La Selecta levante en el proceso venidero.

A partir de lo sucedido con el amaño de partidos, el gobierno de El Salvador creó la ley de fraude deportivo, para castigar penalmente a los implicados en estos casos

Equipo. El actual proceso es poco alentador, al punto de que El Salvador suma 13 partidos sin ganar.

La última victoria fue en setiembre del 2013 en la serie eliminatoria ante Curazao, y desde ese momento ha sufrido una caída sin freno en el ranquin de FIFA, en donde se coloca en el lugar 18 (138 del mundo) de la Concacaf.

El Salvador está por debajo de Guyana, Surinam, Nicaragua y República Dominicana, selecciones sin ninguna tradición futbolística en el área de Concacaf.

Su único aliciente es que Lara llamó a su mejor plantel, en cuenta Nelson Bonilla, figura del Nacional de Portugal.

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"La Uncaf debe servir como punto de partida para empezar un proceso exitoso. La verdad se ha criticado el llamado de Fito (Zelaya), pero en el equipo deben estar los mejores y el ahorita está entre ellos", recalcó Blanco.