La inexperiencia no le pesó y fue uno de los hombres que sacó calificación alta en el triunfo de Costa Rica ante Haití.

Por: Fanny Tayver Marín 13 noviembre, 2015
Rónald Matarrita jugó bien por el carril izquierdo. | JOSE CORDERO
Rónald Matarrita jugó bien por el carril izquierdo. | JOSE CORDERO

El alajuelense Rónald Matarrita se bautizó el viernes en la noche en una eliminatoria mundialista Mayor.

La inexperiencia no le pesó y fue uno de los hombres que sacó calificación alta en el triunfo de Costa Rica ante Haití.

“Me siento muy bien dentro de la cancha, he tenido la confianza y eso es lo importante, aportarle al equipo y ganar. Aquí hay que meter pata y dejar hasta sangre en la cancha”, manifestó Rónald Matarrita.

Se sufrió, como siempre nos pasa en el arranque del camino hacia una Copa del Mundo.

Pero aparte de que se cosecharon los tres puntos, y eso es lo principal, otro aspecto rescatable es la labor de Matarrita.

En el carril izquierdo, Rónald estuvo activo, atento, mostró su velocidad característica y logró que en la Sele no se extrañara a un defensa veloz y potente como Bryan Oviedo.

Eso es algo que deja tranquilo a Óscar Ramírez, a los seleccionados y a la afición.

Matarrita llegó a la Mayor, ya había estado en fogueos, pero la eliminatoria implica mucha más presión y él respondió.

Cada vez que juega, Rónald demuestra que tiene las cualidades para quedarse en ese 11 y demuestra por qué es que Óscar Ramírez confía tanto en él.

“Estar aquí implica un extra, hay más responsabilidad y yo siempre trato de hacerlo bien”.

En la eliminatoria más que jugar bonito, lo que vale es ganar. Y eso se logró. Matarrita ahora se alista para ir a Panamá.