Por: José Luis Rodríguez C. 14 noviembre, 2014

Ataviado con una bufanda gris para encarar el frío de Montevideo, Paulo Wanchope salió ayer intacto de su paso como interino en el difícil banquillo de la Selección Nacional Mayor.

El exmundialista, quien después de anoche asumirá la Sub-23 que disputará los Juegos Centroamericanos y del Caribe, alcanzó ayer su sexto compromiso sin derrota, con saldo de cuatro victorias y dos empates.

El periplo de Chope se inició tras el Mundial, en el que fue asistente de Jorge Luis Pinto .

Tras dicha cita el exdelantero le ganó 4-3 a Omán y 3-1 a Corea del Sur, en sus dos primeros encuentros como estratega del combinado patrio, en Asia.

Después de eso venció 3-0 a Nicaragua en la primera fecha de la Copa Uncaf, empató a dos con Panamá en la segunda, y derrotó 2-1 a Guatemala en la final de dicho torneo del área.

Pero el empate de anoche, potenciado al ganar en penales, no solo representa la salida de Wanchope sin caídas, sino que ubicó a Costa Rica como el país con el mejor invicto del 2014: 12 partidos sin perder.

Esto supera los 11 compromisos sin derrotas que este año también registró Alemania, el actual campeón mundial.

La racha comenzó con una igualdad ante Irlanda (1-1), siguió con los cinco partidos en el Mundial, los tres de la Copa Centroamericana, la gira asiática y lo de ayer en Uruguay.

Consultado acerca del rotundo éxito en el duelo ante la Celeste , Chope manifestó que el hecho de tener futbolistas jugando en el Viejo Continente da mucha seguridad al grupo.

“Hay muchos jóvenes que están ganando experiencia en Europa, y eso es bueno, eso marca la diferencia”, dijo Wanchope.

“A medida que los muchachos sigan jugando así pues muchos otros futbolistas costarricenses con talento tendrán la oportunidad de salir –del país–”, indicó.

Chope le gira instrucciones a los seleccionados ayer durante el sexto partido en que él dirigió a la Mayor, con cinco triunfos y un empate. | AP
Chope le gira instrucciones a los seleccionados ayer durante el sexto partido en que él dirigió a la Mayor, con cinco triunfos y un empate. | AP

Rival de turno fue duro. El estratega, quien tuvo como asistente a Luis Antonio Marín, añadió que el compromiso fue complicado en demasía ante los buenos jugadores del rival, que querían su revancha tras la derrota 3-1 frente a Costa Rica en el Mundial.

“Ellos (Uruguay) tienen muy buenos jugadores, este –el de anoche– fue un partido muy disputado, pero pudimos controlarlo”.

El entrenador, siempre protegido por aquella bufanda gris de rayas que le despedía de manera elegante del banquillo , expresó que no se va del todo satisfecho, pese a la victoria por penales.

“Uno quiere controlar el partido un poquito mejor, siento que perdimos mucha posesión de balón, sobretodo en el primer tiempo, y eso golpea mucho a a nivel internacional, aún así pudimos mantener la personalidad y logramos el resultado”, señaló.

Así, Wanchope salió intacto del banquillo de la Tricolor , que ayer, con él, cerró un año de ensueño para el fútbol tico.